EFEPanamá

El escritor español Juan Bolea confiesa que lo lleva "muy mal" y que no cree que salga "nada bueno" de la pandemia de la COVID-19, pero reconoce que la enfermedad que afecta a más de 20 millones de personas en el mundo es propicia para una novela negra sobre la lucha entre el bien y el mal.

"Lo llevo muy mal y no creo que de todo esto salga nada bueno. Me preocupa la limitación de libertades", le dijo a Efe el autor y periodista gaditano, que es uno de los participantes en la Feria Internacional de Libro (FIL) 2020 de Panamá que abrió sus puertas este jueves en su primera edición virtual.

Al novelista, nacido en Cádiz (1959), le inquieta además "la excusa de confinamientos y medidas de seguridad que pueden acelerar las tentaciones autoritarias, incluso totalitarias, de ciertos gobiernos y regímenes" que ha traído aparejada consigo la pandemia.

Igualmente le causa desasosiego "el deterioro en la comunicación entre los seres humanos" pues "con el virus nos ha invadido también la desconfianza hacia los demás. El amigo, el vecino, el colega. Todos han pasado a ser sospechosos".

El autor de "Orquídeas negras" (2017) va incluso más allá y considera que la "gestión de la pandemia está revelando multitud de errores, abusos, mentiras y, en breve, con los tratamientos y vacunas, desplegará comportamientos muy poco claros en el terreno económico", lo que ofrece un terreno propicio para el desarrollo de una trama de novela negra policíaca.

"En suma, un marco perfecto para dinamizar una vez más la eterna lucha entre el bien y el mal".

MUERTE, MÁSCARAS Y PANDEMIA EN LA POÉTICA DE BOLEA

La visión y el pensamiento sobre la vida y el tránsito final al que todos están expuestos, que ahora absorbe la atención mundial por las miles de muertes causadas por el virus SARS-CoV-2, siempre, dice Bolea, han estado presentes en su poética con la idea de vivir.

Confiesa en ese sentido que para él "la muerte es un pensamiento constante, en estrecha comunión con la vida, sin la que no tendría sentido".

"En esa visión no he cambiado por la pandemia. La muerte me recuerda que debo vivir".

Con la parafernalia de barbijos, bandanas y cubre bocas que han cobrado vida con la pandemia le sucede lo mismo, ya que, explicó, "al igual que la idea de la muerte, el concepto de la máscara es también consustancial a mi visión y a mi trabajo, y tampoco ha cambiado, ni siquiera mutado por el coronavirus".

Y es por ello que está convencido de que "parte del trabajo del escritor consiste en descubrir las máscaras que ocultan a las personas, quiénes son de verdad éstas, qué de verdadero y falso hay en los comportamientos y gestos externos. Quiénes somos, en definitiva".

También le conforta que en medio de toda crisis sanitaria "el arte en general, y la literatura en particular, siempre imponen su calidad y su visión. Y ahora, desde el punto de vista terapéutico, es más necesario que antes".

LA FIESTA DE LAS LETRAS VIRTUAL Y "PANAMÁ NEGRO"

Bolea, que ganó el Premio de las Letras Aragonesas en 2018 y cultiva desde el relato de aventuras hasta la sátira política y la novela de suspenso, ya es un habitual de la Feria Internacional del Libro de Panamá, convirtiéndose en el impulsor y protagonista del grupo "Panamá Negro" enfocado en difundir el género policíaco, que en esta edición se reunirá virtualmente durante la FIL.

Esta vez trae a la FIL su nueva novela "Sangre de liebre" (2020), que presentará en conjunto con el novelista panameño Osvaldo Reyes, al que considera "uno de los mejores autores hispanoamericanos y un gran colaborador del grupo de 'Panamá Negro'" junto a otros escritores.

Explicó que 'Sangre de liebre' contiene una trama negra protagonizada por uno de sus personajes favoritos, el investigador privado Florián Falomir, que en esta ocasión "se ve envuelto en una intriga familiar de intereses y celos, con una gran fortuna en juego, traiciones, crímenes".

El autor español suele tener siempre varios proyectos en marcha, y en la actualidad trabaja en un libro de cuentos, una obra de teatro y una nueva novela, según respondió a EFE en un cuestionario electrónico.

Fabio Agrana