EFESevilla

Con el hashtag #LaCruzDeLaFarmaciaNoSeApaga, las 4.000 farmacias de Andalucía están colaborando "activamente" contra el coronavirus en ayudar a la población más vulnerable. Entre sus compromisos: notificar a la Guardia Civil la ausencia prolongada de personas mayores habituales en los establecimientos.

La atención a mayores, enfermos y mujeres víctimas de la violencia machista centra el compromiso social y con la administración sanitaria de las oficinas de farmacia de la comunidad para abordar la pandemia de coronavirus, servicios que "van más allá" de la mera dispensación de medicamentos.

"Lo que estamos intentado, con la generosidad e implicación de todos los farmacéuticos y el respaldo legal de las administraciones, es ser el dique de contención de la vulnerabilidad en esta situación de crisis sanitaria", explica a Efe el presidente andaluz de Colegios de Farmacéuticos (CACOF), Antonio Mingorance.

Mingorante tiene muy claro que estamos ante una crisis en la "todos" estamos en riesgo, pero cree que el peligro se acrecienta para los mayores, pacientes con patologías previas y personas vulnerables.

El conocimiento, la confianza y la cercanía con sus clientes se han convertido en factores clave para la colaboración que las boticas andaluzas van a desarrollar con la Guardia Civil, especialmente en el medio rural, para mantener a las personas mayores dentro del "radar" sanitario.

El objetivo es notificar la ausencia prolongada o falta de noticias acerca de aquellas personas de edad avanzada o enfermas que son usuarias habituales de sus establecimientos sanitarios.

"Los farmacéuticos que detecten las ausencias contactarán con la Guardia Civil para notificar dicha circunstancia", expone Jorge Juan García Maestre, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Huelva.

A continuación -prosigue- se activará un protocolo ante la posibilidad de que este hecho pudiera deberse a un posible contagio por COVID-19, de modo que los efectivos del Instituto Armado puedan realizar las comprobaciones oportunas.

La iniciativa ha arrancado en las farmacias de Sevilla, Huelva o Cádiz, pero, previsiblemente, se extenderá por las boticas de todas las provincias andaluzas.

MASCARILLA 19 Y LA OTRA CARA

Otra medida contra el virus es el programa "Mascarilla 19", mediante el cual los farmacéuticos están prestando su colaboración ante aquellos casos de violencia de género que se puedan estar produciendo en la actual situación de confinamiento.

Gracias a un acuerdo entre el Consejo Andaluz de Colegios y el Instituto Andaluz de la Mujer, cuando una mujer solicite una Mascarilla 19, el personal de estos establecimientos realizará una llamada al 112 para alertar de la situación, lo que permitirá activar el protocolo de atención de estas personas.

"En el estado de alarma que vivimos las mujeres que sufren violencia de género lo tienen más difícil, y hemos pensado que la farmacia puede ser un aliado y una puerta de entrada y ayuda para poder atenderlas y que denuncien su situación", sostiene el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, Ernesto Cervilla.

A estos acuerdos se une el protocolo establecido con la Junta para que durante el estado de alarma las farmacias puedan dispensen a domicilio medicamentos y productos sanitarios, sometidos o no a prescripción médica, para los pacientes "frágiles" o con dificultades de desplazamiento.

La otra cara para los farmacéuticos de la lucha contra el virus es su desprotección. El sector se queja de que está asumiendo riesgos y exposición al contagio.

"No recibimos equipos de protección integral de la administración y tenemos problemas para abastecernos de equipos para trabajar de forma segura", se lamenta el presidente de los farmacéuticos sevillanos, Manuel Pérez.

Consecuencia de la "desprotección" ya son ocho los farmacéuticos fallecidos en toda España, ninguno de ellos en Andalucía; 276 ingresados o en cuarentena (29 en Andalucía), 126 farmacias con algún profesional ingresado o en cuarentena (19 en Andalucía) y 57 farmacias cerradas en toda España (3 en Andalucía).

Francisco J. Utrero