Unas 300 personas, convocadas por la Diócesis de Cádiz y Ceuta, han rezado esta tarde frente a la costa de Barbate (Cádiz) por la memoria de los últimos 25 inmigrantes muertos y desaparecidos en estas aguas, en una vigilia que también se ha convertido en una denuncia de la "globalización de la indiferencia" ante este drama humano.

Salvamento Marítimo, que rescató a tres supervivientes y diez muertos de la patera naufragada hace una semana, en la noche del pasado jueves 14 de octubre, a 37 millas al oeste del cabo de Trafalgar, ha desistido ya de la búsqueda de los cuerpos de los otros quince desaparecidos. Mantiene los avisos a los barcos que transitan por la zona con la esperanza de que alguno de ellos pueda encontrar sus restos.

Los 25 inmigrantes muertos y desaparecidos en este naufragio, a los que se suman otros doce migrantes desaparecidos el pasado domingo en otra patera a varias millas de la costa del municipio almeriense de Carboneras, hacen que se superen ya este año las 1.300 muertes en el conjunto de la frontera sur española, en las aguas de Canarias y del Estrecho, según las estimaciones de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA)

"Creemos que este año la cifra llegará a ser similar, si no mayor, que la del año pasado, cuando se contabilizaron 1.770 muertes de inmigrantes", ha dicho a Efe Rafael Lara, de la APDHA.

"Siguen las muertes y sigue la globalización de la indiferencia. Año tras año, desde la impotencia y la rebeldía interior, se nos sigue helando el corazón con cada rescate o desaparición de un inmigrante fallecido. Sucede todos los años. Unas veces en esta orilla y otras en la de enfrente. Los cadáveres ya forman parte de este paisaje", decía el manifiesto del Secretariado de Migraciones del Obispado de Cádiz y Ceuta que hoy ha sido leído en la vigilia celebrada en la playa del Carmen de Barbate, presidida por el obispo Rafael Zornoza .

Veinticinco velas y veinticinco claveles blancos han representado en la vigilia a las últimas 25 víctimas de un naufragio que solo dejo tres supervivientes, dos hombres y una mujer, y en el que los rezos católicos se han unido a los de la comunidad musulmana.

"A veces, nos toca enterrar a los muertos con la mayor dignidad posible. Otras veces, el mar se los traga y sólo el cielo y las estrellas acompañan a estos muertos. Y todos los que tienen algo que ver en este asunto miran para otro lado", añade el manifiesto leído en el acto.

Por ello, han querido que esta vigilia sirva también para demandar a los gobiernos de los países afectados por el drama de la inmigración "que se aborden las políticas y los medios necesarios para evitar que se repitan" las muertes como las que en los últimos días se han producido.