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La Junta de Andalucía, el Gobierno central y el Instituto de Salud Carlos III difieren en un dos por ciento en sus datos de mortalidad de la COVID-19 en la comunidad autónoma y apuntan a más de 1.400 fallecidos hasta ahora, según las estadísticas analizadas este jueves por Efe.

La discrepancia entre estas tres fuentes no es muy significativa en el caso de Andalucía, donde la máxima diferencia es de 31 fallecidos, pero no así a nivel nacional, donde las diferencias superan los miles de decesos.

La Consejería andaluza de Salud y Familias cifró este miércoles, 3 de junio, en 1.419 los fallecidos por el coronavirus y su titular, Jesús Aguirre, volvió a criticar al Ministerio de Sanidad por divulgar datos diferentes a los que le facilita la comunidad autónoma, lo que considera una "falta de respeto" no sólo a la administración andaluza sino a los propios fallecidos.

La última cifra facilitada por el Ministerio de Sanidad, correspondiente también a este miércoles, es de 1.404 fallecidos en Andalucía, quince menos que los datos de la Junta, lo que supone el 1,05 % menos.

La tercera estadística es el informe del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria en España (Momo), que elabora el Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad, y cuya última actualización, correspondiente al 2 de junio, cifra en 1.436 el número de fallecidos que se registraron en Andalucía entre el 20 de marzo y el 30 de mayo, por encima que la media histórica de los últimos seis años para ese periodo.

Esta cifra, correspondiente a los días de mayor expansión de la pandemia, supera en 17 los decesos informados por la Junta de Andalucía, el 1,1 % más, y en 31 fallecidos a la estadística del Ministerio de Sanidad, lo que supone el 2,15 % más de mortalidad.

Hay que tener en cuenta que el Momo incluye en sus datos todas las causas de mortalidad, y no sólo los fallecidos por la COVID-19, en su comparativa entre la serie histórica de muertes desde el 2014 con los datos que facilitan los registros civiles del Ministerio de Justicia que, durante esta pandemia, se han facilitando con cierto retraso, tras el confinamiento decretado por el estado de alarma.

Pero la relación de esta sobremortalidad de 1.436 fallecidos en Andalucía con la pandemia del coronavirus se refuerza con el dato del Momo de que la mayor divergencia se ha producido entre los mayores de 74 años, el colectivo más afectado por la COVID-19, con 1.122 muertos más, lo que supone un aumento de la mortalidad del 11,9 % con respecto al promedio de los últimos seis años, frente a porcentajes que son mucho menores conforme se reduce la edad.

A estas estas tres fuentes se ha unido esta semana el Instituto Nacional de Estadística (INE), que ha presentado su estudio sobre la mortal¡dad de esta pandemia, basado también en los datos de los registros civiles, combinados con la información histórica de la estadística de defunciones.

Este estudio refleja también la mortalidad registrada sin distinguir sus causas, por lo que no mide de forma exacta el impacto de la pandemia COVID-19, pero también ha detectado un aumento de 43.945 fallecidos en España durante las 21 primeras semanas de 2020, hasta el 24 de mayo, lo que supone una sobremortalidad del 24,1 % con respecto al mismo periodo de 2019.

En el caso de Andalucía, este estudio del INE ha detectado 911 fallecimientos más hasta el 24 de mayo que en el mismo periodo del año pasado, cifra sensiblemente inferior a las estadísticas de la Junta, del Gobierno y del Instituto Carlos III y que supondría una sobremortalidad del 2,85 % con respecto al 2019, un porcentaje muy inferior al 24,15 % asignado a toda España.

Alfredo Martínez