EFEConil de la Frontera (Cádiz)

La Moringa se ha hecho un hueco en la oferta turística de Cádiz gracias a una iniciativa de una empresa de Conil de la Frontera que ofrece la posibilidad de conocer la historia, el cultivo y el consumo del considerado como el "árbol de la vida" por las propiedades terapéuticas que aportan sus hojas.

Juan Diego Marín Sanz, que en 2020 fue reconocido con el Premio Nacional al joven agricultor innovador, es el fundador de Connatur, una empresa que cultiva en Conil de la Frontera este árbol originario del sur del Himalaya y cuyo uso con fines cosméticos y terapéuticos es "milenario, ancestral", según explica en una entrevista con EFE.

Él, que ha pasado por oficios en el mundo de la construcción y en el de la restauración, tuvo "un flechazo" con este árbol cuyas hojas, según la Organización de las Nacionales Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), son ricas en proteínas, vitaminas A, B y C, y minerales y tienen propiedades antibióticas, contra el tripanosoma y la hipotensión, antiespasmódicas, anti-ulcerosas, anti-inflamatorias, hipocolesterolémicas e hipoglucémicas.

En 2017 decidió volcar en esta planta su vocación emprendedora. "Era un camino virgen y eso me motivaba mucho", explica.

Ese año compró semillas en Málaga y plantó 200 arboles y, aunque nunca había cultivado nada más allá de algún arriate de su casa, tuvo su primera recolección de hojas.

"Fui visitando a posibles consumidores de este tipo de productos terapéuticos. Parecía el predicador de la moringa", bromea.

Tiempo después algunas personas diabéticas le comentaron que al consumirla "se les había regularizado la glucosa en sangre y habían bajado el consumo de insulina hasta en un 50 por ciento".

Un año después invirtió sus ahorros, 10.000 euros, para crear Connatur, arrendando una tierra en la que plantó 20.000 árboles, en una iniciativa con la que se ha propuesto desarrollar toda la cadena de valor hasta el consumidor, a través de cápsulas, infusiones, batidos y otros formatos para llevar al organismo este "supercondimento", unas hojas que tienen "más de 46 antioxidantes que ayudan al organismo".

Aprovechando que la época de recolección es el verano, desde finales de junio a principios de septiembre, ofrece además un "Ecotour Moringa", una experiencia en la que invita a acercarse al terreno de El Colorado en el que cultiva el "árbol de la vida".

En ella los visitantes pueden conocer los detalles de la historia de este árbol, su cultivo, los beneficios que aporta a la salud y cómo este supercondimento con un sabor un poco amargo, puede formar parte de las más diversas recetas.

Para ello se ha aliado con productores artesanales de la provincia que han colaborado para que la visita pueda incluir un brunch con pan de moringa con pasas y nueces; queso de cabra, con mermelada y moringa; bizcocho con moringa, bebidas como tés o batidos de leche melón, plátano y moringa.

Todo un abanico de sabores que suman propiedades con el polvo de hojas del árbol de la moringa.