EFEVillalba del Alcor (Huelva)

Nada más entrar en la localidad onubense de Villalba del Alcor comienza a llamar la atención cómo sus árboles tienen una decoración que se viene a los ojos inmediatamente, con unas fundas de croché echas a mano, con paciencia, y con la labor desinteresada de un grupo de mujeres para dar a su Navidad un toque de singularidad.

Es la idea que una quincena de vecinos de este tranquilo pueblo del Condado de Huelva tuvo en pleno confinamiento durante 2020, cuando decidieron hacer un grupo de Whatsapp para planificar qué podían hacer para ocupar las largas horas sin salir de casa y pensaron en unir sus agujas para darle a los árboles un curioso abrigo.

El remate a la idea es el impresionante árbol de Navidad hecho a ganchillo con unos 15 metros de altura que preside la Plaza de España, al lado de la iglesia de la que los vecinos presumen con orgullo de ser un monumento con más de mil años de historia, levantada sobre la mezquita que se comenzó a construir en 1.085.

Para Pepa de los Santos, una de las mujeres que ha trabajado en esta idea, ha sido más que un mero entretenimiento, e incluso sirve de homenaje “a todas las personas que se nos han ido en este año”, incluso, a una mujer que donó parte de la lana "y que desde arriba estará viendo lo bonito que ha quedado el árbol”.

“Este año teníamos en proyecto un árbol de Navidad, no tan grande como éste, pero así ha salido”, explica, con lo que contactaron con el Ayuntamiento para pedirle que les echase una mano con el material que necesitaban para sacar adelante su iniciativa y eso, unido a que varios vecinos del pueblo se echaron adelante para apoyar a las pioneros, terminó desembocando en un final feliz para la iniciativa.

Pepa se despide anunciando que para el año que viene ya han pensado "en varias cosas nuevas”, mientras su compañera Rocío Bejarano explica que todo es cuestión de organización “y de comenzar en septiembre más o menos a preparar todo”, con días de costura que a veces llegaban hasta las 4 de la madrugada.

“Había que hacer todos los sacrificios necesarios para terminar esto, porque era nuestro proyecto, nuestra ilusión, y estábamos súper motivadas”, dice la misma vecina del pueblo, mientras a la plaza van llegando más mujeres que han puesto su granito de arena para que el impresionante árbol se comenzase a instalar esta semana.

La entrevista se interrumpe durante un instante, porque Rocío ha visto una pequeña imperfección en uno de los remates, y saca su custorero para que la obra no esté bien hecha, sino perfecta.

Con este panorama de colaboración no es extraño que el alcalde, Diego del Toro, asegure estar orgulloso de estas vecinas, “porque es una suerte contar con mujeres como estas, que han puesto todo su empeño en embellecer nuestras calles en estas fiestas”.

Recuerda el edil villalbero que 2020 “fue un año muy complicado para nuestro pueblo por culpa de la covid” y la ayuda que prestaron las mujeres con sus agujas de croché fue culpable en buena parte de que la Navidad se viviese con otro aire entre sus vecinos.

“Ellas demostraron ese gran corazón y ese empuje que necesitábamos en el pueblo”, explica el alcalde, al tiempo que recuerda la importancia de vivir la Navidad en los pueblos, donde el tiempo transcurre de forma distinta a las grandes ciudades, y donde precisamente este domingo hay un gran mercado navideño en la misma plaza del Ayuntamiento, donde se espera que más de 500 personas lleguen para vivir juntos la jornada en ese ambiente.

Fermín Cabanillas