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La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) ya ha remitido los informes preparados por las consultoras Grant Thornton y PKF Attest para el rescate de cinco filiales de Abenewco (la filial operativa de Abengoa), y ahora la compañía tiene que presentar sus alegaciones antes del domingo.

Mientras, siete representantes sindicales de Abengoa permanecen encerrados en la sede de la Sepì desde el martes a mediodía a la espera de que se les ofrezca una clara solución de viabilidad que evite la liquidación del grupo, al que se le agotan los plazos.

Fuentes sindicales han confirmado este miércoles a EFE que su intención sigue siendo permanecer en las instalaciones del holding público como medida de presión para agilizar al máximo la toma de decisiones encaminadas a tratar de garantizar la supervivencia del grupo sevillano.

Según han indicado este miércoles a Efe fuentes conocedoras del proceso, los informes de la Sepi fueron enviados a la compañía el martes a última hora. Su intención es presentar las convenientes alegaciones entre hoy y mañana, y en cualquier caso antes de que pasen los cinco días de que dispone para atender este trámite de urgencia.

Aunque el informe de Grant Thornton, que analiza la parte económica y cuestiones como la viabilidad de la compañía y su capacidad de devolución de deuda, no encuentra problemas, no ocurre lo mismo con el de PKF, que plantea dudas sobre la repercusión de asuntos jurídicos pendientes.

No se trata de pleitos con accionistas o proveedores, sino de cuestiones como discrepancias por la ejecución de trabajos o pleitos laborales, según las citadas fuentes, que aseguran que todos esos procesos judiciales juntos no superan los 800 millones de euros.

Ahora la compañía dispone de cinco días para presentar alegaciones para demostrar que esos asuntos jurídicos pendientes no ponen en riesgo la viabilidad de la compañía.

La Sepi encargó a Grant Thornton y a PKF Attest la elaboración de esos informes para analizar la situación de esas cinco filiales de Abenewco y la posible concesión del rescate de 249 millones que hace más de un año solicitó la matriz, Abengoa (que está en concurso de acreedores) para Abenewco 1 con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.

Finalmente se determinó que Abenewco no era elegible para poder obtener apoyo de ese fondo -diseñado para socorrer a empresas debilitadas por la irrupción de la pandemia- por tener deudas con la Seguridad Social y Hacienda, aunque sí podría solicitarse para cinco de sus filiales.

La inyección de los 249 millones de ayudas públicas activaría el resto de la reestructuración diseñada para la compañía, que contempla también un máximo de 300 millones de avales de los bancos para poder acometer proyectos y la aportación por el fondo Terramar Capital, que adquiriría el 70 % de Abenewco 1, de 200 millones (60 en capital y 140 en deuda).