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El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha exigido hoy explicaciones a la Junta de Andalucía por no poner un aval de 20 millones de euros en el plan de reestructuración financiera de Abengoa para "no perder la financiación comprometida por el gobierno central de 300 millones" y así no poner en peligro miles de empleos.

En declaraciones a los periodistas, Espadas, que ha trasladado a Abengoa por escrito su "decepción y enfado" por el desenlace de la crisis financiera, ha recriminado a la Junta que no haya avalado con veinte millones dicha operación para evitar el concurso de acreedores que ha presentado este lunes la ingeniería sevillana al fracasar el plan de reestructuración de la deuda.

"Más allá de las consideraciones sobre los consejos de administración y sobre la situación interna en la que no voy a entrar, la Junta tiene que explicar por qué por un aval de 20 millones, como dice la comunicación presentada por Abengo a al juzgado, perdemos una financiación comprometida de más de 300 millones por gobierno", ha recriminado Juan Espadas.

Espadas ha afirmado que "no se puede justificar que la Junta mire para otro lado o diga que este no es su problema" porque, si esa es su actitud con la crisis de Abengoa, "la política industrial del gobierno andaluz no es fiable".

Si la operación de reestructuración de la deuda hubiera salido adelante "no se hubieran puesto en peligro puestos de trabajo", ha enfatizado el alcalde, quien ha precisado que Abengoa "no es cualquier empresa, y todas son importantes, y afecta a muchos puestos de trabajo en el peor momento posible como es el actual".

El alcalde de Sevilla ha recordado que cuando comenzó la crisis de Abengoa, con sede en Sevilla donde da empleo a unas 3.000 personas, mantuvo conversaciones con el presidente y con los consejeros, que le trasladaron que "la solución era muy compleja pero que se iba a trabajar en ella", pero después de estos meses su "impresión es que no ha sido así y no se ha querido intervenir".

Abengoa ha solicitado este lunes la declaración de concurso voluntario de acreedores para su matriz tras meses de negociaciones para tratar de refinanciar su deuda y reestructurar el grupo, según ha detallado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en un comunicado después de que el viernes expirara el enésimo plazo que se había marcado con los acreedores para que la empresa sevillana de ingeniería pactara su rescate.

A ello suma que el pasado jueves venció la protección de la que gozaba la compañía desde que a finales del pasado agosto solicitara el preconcurso de acreedores.

Aunque en agosto pasado los acreedores accedieron a inyectar 230 millones a cambio de la toma de control de gran parte de los activos, quedaban en el aire 20 millones que debía poner la Junta de Andalucía alegando que carecía de "mecanismos jurídicos" para realizar esa aportación.

Sin esa aportación, el Ministerio de Economía no autorizó al Instituto de Crédito Oficial (ICO) y a la Compañía de Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce) a avalar el rescate.