EFESevilla

El Parlamento andaluz ha convalidado este miércoles, con los votos del PP, Cs y Vox y la abstención del PSOE, un decreto ley para la renovación y modernización de toda la planta hotelera de la comunidad que permite aumentar la edificabilidad un 15 % e incluso hasta un 20 % si sube de categoría.

El vicepresidente andaluz y consejero de Turismo, Juan Marín, ha defendido la iniciativa, que ha sido impulsada desde la Consejería de Fomento tras una "demanda histórica" de doce años del sector representado por la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos).

Si el aumento de edificabilidad supone un incremento del aprovechamiento objetivo en más del 10 % es necesario un instrumento de planeamiento urbanístico, por lo que se ha establecido para esta medida extraordinaria un plazo de tres años para solicitar licencia o iniciar la modificación del planeamiento, ha apuntado Marín.

La edad media de los establecimientos andaluces es "elevada" y el número de establecimientos de alta categoría "muy bajo", por lo que el consejero cree que se precisa de una fuerte inversión orientada a reformar las edificaciones y a ampliar los servicios para mejorar su competitividad.

El decreto se tramitará como proyecto de ley tras la solicitud del PSOE, una iniciativa que contó con el respaldo de los parlamentarios socialistas, de Vox, de Unidas Podemos por Andalucía y de los no adscritos, que sumaron 61 votos, y en contra del PP y Cs.

Marín ha subrayado que el decreto es una "norma especial y de eficacia inmediata" que contribuirá a mejorar un "sector estratégico" para Andalucía, que se está recuperando de la crisis derivada del covid-19 y se "acerca" a los 40.000 empleos que generó en junio de 2019, año de un "récord histórico" en la comunidad.

El decreto tendrá un impacto directo más 2.000 millones de euros de inversión y de 7.000 empleos directo de alta cualificación, según los cálculos de Marín tras las experiencias similares abordadas en Baleares hace nueve años, en Canarias hace ocho años o en Murcia hace tres.

El PSOE rechazó apoyar el decreto porque, según la diputada Soledad Pérez, es una "chapuza" que solo regula la ampliación de la edificabilidad sin controles ni seguimiento, como dijo que pedía el sector, que presentó una propuesta "más seria y rigurosa" que la Junta, cuyos servicios jurídicos asegura que han emitido un informe "demoledor" en contra.

Tampoco lo apoyó Unidas Podemos por Andalucía, cuyo portavoz en el debate, Guzmán Ahumada, ha abundado en la idea de que a través del decreto "se quiere favorecer, sin trámites ni controles, la edificabilidad de los grandes hoteles, principalmente", tras lo cual ha lamentado que se use el "comodín" del covid para entrar en "la barra libre del pelotazo".

El portavoz de Vox, Manuel Gavira, por su parte, ha justificado el decreto ley para que el turismo andaluz, del que "come mucha gente", pueda "romper cadenas y competir en mismas condiciones de igualdad" respecto a otras zonas turísticas, y ha defendido que es una "oportunidad" para potenciar el "turismo de calidad".

Carlos Hernández, de Ciudadanos, ha destacado que lo recogido en el decreto "era una demanda histórica que estaba en los cajones de la Junta de Andalucía sin ser escuchada por nadie" y ha enfatizado que los establecimientos hoteleros, "si no se actualizan, están muertos".

Por parte del PP, Ángela María Hidalgo, ha asegurado que es "absolutamente necesario poner facilidades" al turismo, con el que se debe actuar con "urgencia y celeridad" tras la pandemia, y ha afirmado que el decreto es una "luz de esperanza" para un sector del que ha manifestado su "admiración" por cómo ha actuado en los últimos meses.