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España recupera más del 50 por ciento de lo que invierte en los grandes programas europeos de defensa, la mayoría por retornos fiscales de las empresas españolas que trabajan en ellos, según ha dicho a Efe el general Salvador Álvarez Pascual, subdirector de Gestión de Programas del Ministerio de Defensa.

Álvarez Pascual, quien ha participado en Sevilla en una jornada sobre oportunidades de negocio, organizada por la Junta de Andalucía y el Ministerio de Defensa, explica que el seguimiento de los programas de defensa suscritos por España en los últimos años, en especial el del avión de combate Eurofighter, uno de los más costosos y de mayor duración, avala este retorno económico.

Además, estos programas garantizan los miles de empleos directos de la industria de defensa española, y las decenas de miles de puestos de trabajo indirectos de la mediana y pequeña empresa subcontratistas.

Estas empresas reciben también un ingente volumen de horas de formación muy cualificada para los jóvenes ingenieros y especialistas que desarrollan estos proyectos, cuyo coste Defensa y las empresas del sector cuantifican en más de mil millones de euros.

"Es un dato muy poco conocido y que supera al de las universidades españolas", indica Álvarez Pascual, general de División del Cuerpo de Intendencia del Ejército del Aire.

Las cifras del programa Eurofighter indican que España asumió el 14 por ciento del coste del diseño y fabricación de este avión de combate, del que se comprometió a comprar 87 unidades, con un techo de gasto de 11.535 millones de euros.

Este programa ha contratado a tres grandes empresas españolas: Airbus España, que fabrica una de las alas del aparato; ITP, que construye las toberas de los dos motores e Indra, que entrega avanzadas tarjetas electrónicas.

Además, casi trescientas subcontratas españolas trabajan para estas tres grandes empresas o son contratistas de otros bienes y servicios del programa Eurofighter, otro elemento que el general Álvarez destaca, por su importancia en el efecto vertebrador y redistributivo de los grandes programas de defensa entre las pymes.

Los ingresos que España recibe por su participación en las ventas del Eurofigther, así como el retorno vía fiscal, por IVA, IRPF, cotizaciones y demás arbitrios de las empresas que participan en este programa superan el 50 por ciento del coste desembolsado por España.

El general Álvarez Pascual ha explicado en esta jornada que España mantiene activos 35 programas de defensa, por un valor de 38.000 millones de euros, de los que ha desembolsado 6.000 millones en los últimos cinco años por la entrega de 62 aeronaves, 42 vehículos de combate y dos navíos.

Recientemente, el Gobierno ha autorizado gastos por valor de otros 12.900 millones para nuevos proyectos, como el vehículo todoterreno 8x8, la fragata F110, el helicóptero NH90 o para sistemas de telecomunicaciones o el submarino S80

El nuevo vehículo 8x8, adjudicado a la empresa General Dynamics Santa Bárbara, conlleva el desarrollo de seis programas tecnológicos, aportará una facturación de 2.200 millones de euros para veinte industrias españoles y mantendrá más de un millar de empleos.

El submarino S-80, cuyo plazo de entrega de unidades se ha fijado entre el año 2022 y el 2027, ha requerido 6,4 millones de horas de ingeniería, mantendrá unos dos mil empleos en unas 800 empresas españolas, cuya facturación será de 3.907 millones de euros.

La Fragata F-110 mantendrá 7.000 empleos en el grupo Navantia y en otra docena de empresas españolas durante una década, que facturarán 4.325 millones.

El programa Santiago II, de comunicaciones y guerra electrónica, sumará 1.110 millones de euros, mantendrá 500 empleos y requerirá 1,5 millones de horas de ingeniería.

A estos programas se unirán en breve dos grandes proyectos europeos, el primero de ellos, el Euromale, para la producción de drones, va a requerir un desembolso inicial de 2.000 millones de euros, que asumirán Alemania, Francia, Italia y España a partes iguales.

El segundo gran programa es el del futuro avión de combate europeo y sus sistemas adjuntos, que necesitará una inversión cuatro veces superior al Eurofighter y del que España pretende participar en igualdad de condiciones que Francia y Alemania, un compromiso que está previsto que se firme en la próxima feria aeronáutica de Le Bourget, en París.

Alfredo Martínez