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La Junta de Andalucía tiene encima de la mesa proyectos de inversión en plantas renovables que superan los 17.000 millones de euros, aunque para poder desarrollarlos sería necesaria una red de transporte que permita su evacuación.

En la inauguración de unas jornadas sobre la transición hacia nuevos modelos energéticos, patrocinadas por Cepsa, el consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, ha afirmado que "no se puede dejar pasar esas inversiones" y con este objetivo la Junta ha presentado un plan de infraestructuras eléctricas de transportes 2021-2026 a Red Eléctrica de España y al Ministerio de Industria.

Andalucía solicita un importante desarrollo en ejes de 400 kV para la conexión de la región con el resto de España, que se invierta en grandes ejes interiores para la evacuación de los recursos renovables y la construcción de quince nuevas subestaciones de 220 y 400 kV, así como la ampliación de las existentes, entre otros aspectos.

El consejero ha defendido que Andalucía debe desarrollar una política energética propia y ha apostado por aprovechar al máximo los recursos renovables de la región, ya que cuenta con un potencial renovable de 300.000 megavatios.

Actualmente, las renovables cubren el 40 % del consumo energético de Andalucía, ha apuntado Juan Bravo, quien también ha abogado por un consumo responsable y por la eficiencia energética en este "cambio de paradigma" para hacer frente al calentamiento global y, por ende, al cambio climático.

La aspiración de Andalucía pasa por contribuir con el 45 % de los objetivos que marca el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, es decir, por aportar 25.650 megavatios de los 57.000 que contempla el citado Plan en el horizonte de 2030, ha indicado.

En las mismas jornadas, el presidente del club español de la energía, Miguel Antoñanzas, ha hecho hincapié en la necesidad de explicar e implicar a la sociedad en el objetivo de descarbonización fijado por la Unión Europea para 2030 y ha reivindicado una transición energética "justa, inclusiva y sin dejar atrás a vendedores ni a vencidos".

"Las tecnologías las tenemos y también las tiene Andalucía", según Antoñanzas, quien ha señalado que ha que marcar un camino en esa transición energética que evite los errores del pasado y hacerlo a un ritmo adecuado.

"Seremos nosotros los que aceleremos o retrasemos el modelo de cambio energético", ha afirmado el presidente del Club de la Energía, porque influyen las empresas, que no tienen problemas para afrontar inversiones en este terreno, las administraciones con la regulación y también los consumidores, que, por ejemplo, son los que deciden si compran o no un coche eléctrico, ha indicado.

También intervino el presidente de la asociación andaluza de energías renovables Claner, Alfonso Vargas, quien expuso que Andalucía parte de una situación bastante buena en renovables, con un 16 % de la cuota nacional, y, además, cuenta con el "mejor yacimiento de combustible" que es el sol.

Y también tiene Andalucía recursos eólicos -es la tercera región de España en potencia eólica- y se puede abrir en un futuro al mar, ya que cuenta con una extensa costa y el viento es otra fuente importante de energía, así como la biomasa que es "otro yacimiento autóctono que hay que impulsar porque crear riqueza local y fija la población al territorio", ha sostenido.

No obstante, el responsable de Claner ha advertido del gran déficit de infraestructuras que tiene la comunidad andaluza y ha aplaudido la propuesta de la Junta al Ministerio porque en esta planificación energética "nos jugamos mucho".

Asimismo, ha valorado los avances en agilidad administrativa para la puesta en marcha de proyectos, si bien ha advertido de algunas "oposiciones más localistas que globales".

En representación de Red Eléctrica ha intervenido el director de regulación y estudios para la transición energética, Luis Villafruela, quien ha señalado que la "aventura de la transición energética implica inversiones y garantías de que se van a recuperar con una rentabilidad adecuada", por lo que ha pedido a la Comisión Nacional de la Competencia y Mercados que tenga "sensibilidad" con estas necesidades al fijar el marco retributivo regulatorio.