EFEMálaga

El actor Dani Rovira se convierte de la noche a la mañana en emperador japonés en la nueva comedia de Alvaro Díaz Lorenzo, "Los Japón", que se presenta este sábado fuera de concurso en la jornada de clausura del vigésimo segundo Festival de Cine en Español de Málaga.

En 1614, una expedición japonesa encabezada por el nieto del emperador desembarcó en Coria del Río (Sevilla) y el heredero se enamoró de una bella sevillana, por lo que no volvió a su país.

Cuatrocientos años después, el actual emperador muere sin descendencia y se descubre que el heredero es un vecino de Coria, Paco Japón (Dani Rovira), que llega así al trono.

Para Dani Rovira, esta película ha sido "una aventura detrás y delante de la cámara", con todo el equipo desplazado para rodar en Japón, un lugar que "es prácticamente un personaje".

Considera que el "gran descubrimiento" de la película es Ryo Matsumoto, un bailaor de flamenco japonés que lleva treinta años viviendo en Triana y que interpreta al asistente del emperador.

Rovira ha aseverado en rueda de prensa que ahora "el mundo es muy pequeño y se puede rodar en Tokio o en Marruecos" y, al preguntársele por sus próximos proyectos, ha apuntado que "lo importante es hacer lo que te hace feliz, y sobre todo valorarlo".

Su pareja en la pantalla es María León, que ha alabado también la "valentía y la generosidad" mostradas por Matsumoto para trabajar "al ritmo que se ha trabajado", pero ha añadido que "es artista, bailaor flamenco, y ha demostrado que tiene mucha sensibilidad".

El aludido, Ryo Matsumoto, ha tenido así su primera experiencia en el cine, un mundo sobre el que admite un "desconocimiento total", y se siente "afortunado" de haber participado en esta experiencia que le ha hecho "abrir los ojos".

El director, Alvaro Díaz Lorenzo, ha calificado como "un regalo" este guion y la posibilidad de trabajar con una "pareja inédita" como la que forman Rovira y León, "que es como jugar con Messi y Cristiano".

También resalta haber rodado durante diez días en Japón esta historia "que une la cultura japonesa y la andaluza" y admite que ha dejado la película abierta y será el público el que decida "si habrá una segunda parte".

Al conocer la idea, a la productora Mercedes Gamero le pareció "un concepto imbatible y desternillante" y la posibilidad de hacer "una comedia luminosa, para todos los públicos" y una producción "ambiciosa por ir a Japón y reproducir los interiores del palacio imperial".

Gamero también veía "curioso" poder contar "el hecho histórico de que unas cuatrocientas personas de Coria se apellidan Japón y son descendientes de esa comitiva que llegó en 1614".