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La pandemia de coronavirus ha provocado un terremoto en todo el sistema sanitario andaluz que ha afectado a sus 120.000 profesionales y ha causado más de 5.000 muertes, y es previsible que los temblores de este movimiento perduren un tiempo y que solo se calmen con la vacuna que se ha empezado a suministrar este domingo.

Desde el primer caso detectado en Sevilla el 26 de febrero, el ritmo de contagios ha experimentado dos olas, la primera de las cuales cogió por sorpresa a la sanidad y a los profesionales sin mascarillas ni equipos de protección suficientes contra un virus que ha sido calificado como "traicionero" por sus constantes mutaciones.

La última de ellas es la denominada cepa británica, que es más contagiosa que la original y de la que se han detectado cinco casos en Andalucía.

En menos de un año se han contagiado más de 256.000 personas en Andalucía, de ellas 8.000 profesionales de la sanidad, lo que ha obligado a los centros de atención primaria y a los hospitales a redoblar sus esfuerzos para atender a la ingente cantidad de enfermos e incluso habilitar hoteles para atender a los ancianos afectados, como ocurrió en Sevilla.

La mayor cifra de hospitalizados se produjo en la segunda ola, el 9 de noviembre, cuando se llegaron a las 3.478 personas ingresadas por coronavirus, y el 17 del mismo mes se alcanzaron los 528 pacientes en la UCI.

En porcentaje, la ocupación de las 1.169 camas de cuidados intensivos por enfermos de coronavirus llegó al 27 % y fue del 16,5 % en las 12.287 convencionales, y los responsables sanitarios siempre han dicho que el sistema tenía capacidad de reacción gracias a la conversión de plantas hospitalarias en otras específicas para enfermos de covid.

La Consejería de Salud ha reconocido los problemas que la pandemia ha causado en centros de salud y los hospitales, sobre todo en la Atención Primaria por la magnitud de los problemas a los que se han tenido que enfrentar.

El presidente andaluz, Juanma Moreno, admitió en octubre los problemas en Atención Primaria y subrayó la inyección de 2.300 millones de euros de gasto extraordinario por la covid en el sistema sanitario, que el próximo año dispondrá de 11.772 millones de euros del presupuesto andaluz, un 6,4 % más, para hacer frente a la pandemia.

Esta falta de medios provocó incluso un rifirrafe entre la Junta de Andalucía y el Ministerio de Sanidad por la incautación de 150.000 mascarillas de un proveedor habitual de la sanidad andaluza de Alcalá la Real (Jaén), lo que ocurrió el 16 de marzo, dos días después de que el Gobierno español decretase el estado de alarma.

Los sanitarios, la mayoría médicos (41.759) y ATS y diplomados (47.880), han expresado a través de sus representantes sindicales el estrés que han sufrido durante la pandemia y también han criticado la falta de asunción del problema real de contagios por parte de la población.

Una vez superada la primera ola, cuyas medidas restrictivas las decretó el Gobierno español, en verano se volvió a la ansiada "nueva normalidad" a la vez que las administraciones acumulaban material sanitario ante la previsible segunda ola, que los vaticinios situaban con la llegada de la gripe otoñal.

Pero los cálculos fueron equivocados, y desde agosto se comenzó un ascenso continuo de contagios, ingresos hospitalarios y de muertes, lo que motivó la adopción de nuevas restricciones por parte de la Junta de Andalucía el 28 de octubre, aunque las más eficaces fueron las del 10 de noviembre.

Ese día, la tasa de incidencia por cada 100.000 habitantes estaba en casi 600 casos, y la Junta limitó los movimientos solo a cada municipio, impuso el toque de queda a las 22.00 horas y el cierre de bares y de tiendas a las 18.00, lo que permitió bajar a los 149 casos esta semana, mientras que los ingresos hospitalarios han bajado al millar, 233 de ellos en la UCI.

Todos los cambios que han motivado esta pandemia podrán dejar de ser necesarios con la vacuna que se comenzó a suministrar ayer domingo con una cantidad simbólica de 1.900 dosis, y la previsión es que en Andalucía lleguen semanalmente 70.000 dosis.

En la primera fase de la campaña se vacunará en Andalucía a las personas mayores en residencias y el personal que las atiende, mientras que en la segunda, hasta marzo, recibirán la vacuna los profesionales sanitarios.

Hasta la tercera semana de marzo, la previsión de Sanidad es que la comunidad perciba un total de 868.000 dosis, que supondría inmunizar a 434.000 andaluces, solo el 6 % de la población.

Manuel Rus