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La expulsión de Teresa Rodríguez de Adelante Andalucía, la coalición que creó hace dos años con Antonio Maíllo, ex líder andaluz de IU, se consumó en tres semanas de vértigo que desataron una guerra política y judicial que ha dejado rota a la izquierda alternativa al PSOE en Andalucía.

Las veleidades y profundas diferencias entre los socios fundadores de Adelante Andalucía comenzaron poco después del fracaso electoral de las elecciones andaluzas de diciembre de 2018.

Antes de los comicios, Podemos Andalucía e IU sumaban por separado 20 escaños. Al concurrir en coalición, junto con Primavera Andaluza e Izquierda Andalucista, la confluencia obtuvo 17 diputados (once partidarios de Rodríguez procedentes de Podemos y seis de IU).

Como líder de Podemos en la comunidad, Rodríguez y sus afines llevan a la coalición electoral la demanda no conseguida en sus negociaciones con la dirección estatal de Pablo Iglesias: convertir a la formación morada en un partido descentralizado, en una organización autonomía económica y orgánica, de corte andalucista.

El siguiente paso fue la inscripción de Adelante Andalucía en el registro de partidos del Ministerio de Interior sin el consentimiento de IU, un movimiento de Anticapitalistas que precede a la intención Rodríguez de presentarse con marca propia a las generales de 2019, en competencia con Unidas Podemos.

Frente a la tesis de la ex dirigente de Podemos, los inscritos de la formación morada votan y respaldan mayoritariamente en Andalucía que Unidas Podemos pacte un Gobierno de coalición con el PSOE de Pedro Sánchez, lo que provoca el malestar de Rodríguez y sus críticas a Iglesias y sus ministros.

"Con el PSOE ni mijita", llegó a afirmar en un debate parlamentario Teresa Rodríguez.

En febrero, la que fue candidata a la presidencia de la Junta llegó a un acuerdo de separación amistosa con Iglesias, un pacto que implicaba que 11 diputados dejaban de estar bajo las directrices de Podemos frente a los seis de IU.

Tras dejar la dirección de Podemos Andalucía, Rodríguez y sus afines aprueban, con el apoyo de los dos partidos andalucistas, la entrada en Adelante de Anticapitalistas que les garantiza la mayoría, pero también un documento que permite Adelante presentarse en todas las elecciones y por tanto confrontar en las generales con Unidas Podemos, así como el rechazo a pactar un gobierno con el PSOE.

El pasado junio, el coordinador andaluz de IU, Toni Valero, da un ultimátum a Teresa Rodríguez y le insta a retirar la marca electoral de Adelante Andalucía del registro de partidos políticos o da por rota la confluencia.

Las negociaciones entre las partes no encuentran el acuerdo y en agosto aumentan las hostilidades entre Anticapitalistas e IU.

Los de Teresa Rodríguez se hacen con el control de las redes sociales de Adelante y retiran las claves a IU y, según esta formación, le impiden el acceso a la cuenta corriente de los fondos del grupo parlamentario.

Rodríguez esgrime, en cambio, que IU ha sacado sin previo aviso dinero de las cuentas de varias diputaciones, de dinero que pertenecían a Adelante.

Adelante Andalucía percibe al año del Parlamento 1,67 millones de euros: un 65% va a Podemos y un 35% a IU.

Lo que en febrero se denominó como una separación amistosa en noviembre se tornó en el camino a la expulsión.

La nueva dirección de Podemos, con Martina Velarde a la cabeza, "pierde también la paciencia" y pide a IU que tramite la expulsión del grupo parlamentario de ocho diputados de Adelante, entre ellos Teresa Rodríguez.

Esgrimen que deben pasar a ser no adscritos al estar en "una situación de transfuguismo", ya que "no pertenecen" al partido por el que concurrieron a las elecciones, en aplicación a la reforma del pacto antitransfuguismo.

Tras varias reuniones e informes de los letrados, el Parlamento los declara tránsfugas con los votos del PSOE, Cs y Vox, y la abstención del PP, lo que deja a la izquierda rota en Andalucía y con un Gobierno de PP y Ciudadanos, apoyado por Vox, asentado tras dos años legislatura.

El penúltimo episodio de este "culebrón", como la ha definido Teresa Rodríguez, apunta a que la ruptura política se dirimirá también en los tribunales por el uso de la marca Adelante Andalucía, que la política gaditana y sus partidarios quieren ahora refundar sin Podemos e IU.