EFESevilla

El guitarrista almeriense Tomatito ha "formado el taco" esta noche en el Teatro de la Maestranza de Sevilla al acompañar su toque con las voces de Arcángel, Duquende, Rancapino hijo -también su propio benjamín le ha hecho de segunda guitarra- y revivir el espíritu de Camarón, al que acompañó durante 18 años.

Abriendo su concierto con "La Leyenda del tiempo", tema del disco con el que en 1979 Camarón y Paco de Lucía llevaron el flamenco al gran público, Tomatito se ha metido al auditorio en el bolsillo desde el primer momento.

Pocos aficionados al flamenco se resisten a esta melodía y más si quien la toca es el almeriense -testigo en primera persona del proceso de creación de esta obra- y quienes cantan tres grandes figuras del cante jondo.

A los olés y bravos se han sumado jaleos de "virtuoso" y "no se puede tocar mejor", tanto en las piezas con su hijo como la rondeña y taranta o el "Two Much" que en 2000 grabó con Michel Camilo, como en las que ha compartido con los cantaores o sus 'duelos' con el violinista Bernardo Parrillo y con el percusionista "Piraña" -el que "se lo come tó" y siempre pide lo más caro de la carta, según el guitarrista- tocando el cajón.

Ha sido una noche para no perder de vista las manos de unos y otros a las cuerdas de la guitarra, con el arco o la caja, con el acompañamiento imprescindible de las palmas al compás.

La primera gran ovación se la ha llevado la Bulería de la pluma que Tomatito ha interpretado con su "familia", la adoptiva de Morenito de Íllora y Santiago Cantiñas, y la de sangre, con su hija Mari Ángeles Fernández también al cante y el pequeño José -"qué trabajito me costó después de cinco niñas", bromeó el artista-.

Por alegrías ha acompañado a Rancapino Chico -al padre, entre el público, le ha mandado un saludo como representante de los "pocos que nos quedan de los antiguos"- y en la popular "Rosa María".

Por taranto y tangos ha puesto el toque a la voz ronca de Duquende, cantando primero las penurias de mineros y arrieros y en los tangos alguna letra con tintes machistas (antes del reggaeton también las había) -"quieras tú o no quieras harás lo que yo te diga si quieres estar a mi vera"-, porque si algo caracteriza al flamenco es que es un estilo musical que a lo largo de los siglos ha reflejado la sociedad del momento.

Y por canastera ha tocado Tomatito a un Arcángel muy aplaudido por el público.

Todo el elenco ha vuelto a reunirse para un mix final de tangos y bulerías que ha puesto al público en pie.

La larga ovación del respetable que ha llenado el coliseo sevillano, ha obligado a un bis que, como no podía ser de otra manera, ha vuelto a revivir el espíritu de Camarón con "La Leyenda del tiempo" y entre las butacas han vuelto a escapárseles los pies y las palmas a más de un espectador.

Tomatito es una gran figura que por si solo llena conciertos pero su primera etapa acompañando a grandes cantaores como el propio Camarón, Enrique Morente, José Menese, Pansequito o La Susi, hace que no sólo no le importe compartir escenario sino que se sienta muy a gusto en ese papel.

Y hoy son grandes figuras del cante como Arcángel, Duquende o Rancapino chico los que aparecen como "artistas invitados" en el programa de mano de "Viviré", su apuesta para la XX Bienal de Flamenco de Sevilla.