EFEGranada

Unos ochenta científicos de cerca de una veintena de instituciones se reúnen desde este lunes en Granada, en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), para definir la estrategia nacional que posibilite optar a contratos del proyecto internacional que construirá el mayor radiotelescopio del mundo.

España es desde junio de 2018 undécimo miembro de la organización del SKA (Square Kilometre Array), que prevé construir desde 2021 la mayor instalación científica del planeta compuesta por dos redes de cientos de platos y miles de antenas que se distribuirán a lo largo de miles de kilómetros en África y Oceanía.

Lourdes Verdes-Montenegro, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y coordinadora de la participación española en SKA, ha explicado este lunes que los expertos reunidos en Granada discuten sobre un proyecto que va a ser la bandera de las infraestructuras científicas del futuro cercano.

El encuentro aglutina a la comunidad española de radioastrónomos con otros que no lo son para lograr que la técnica que se utiliza para observar no sea "una barrera" para realizar ciencia conjuntamente.

Se trata de aprovechar el gran potencial que hay en España en otras áreas de longitudes de onda y en radioastronomía para ser una comunidad científica "muy fuerte" que presente proyectos científicos competitivos de cara a SKA.

El proyecto, que prevé movilizar inicialmente una inversión global de unos 700 millones de euros, se encuentra actualmente en la fase previa a su construcción, en la que todos los países se preparan por competir por los mejores contratos.

Según la investigadora, España espera ser "muy competitiva" en áreas como los receptores de antenas y la amplificación con ruido muy bajo y enfriado de los receptores, la explotación científica de los datos y la sincronización en tiempo de la señal.

El proyecto SKA, ha explicado, pretende abordar preguntas claves en astrofísica, astrobiología y física fundamental, como por ejemplo la formación de las primeras galaxias, su evolución, poner a prueba la relatividad general en condiciones extremas de gravedad o el estudio de la posible vida fuera de la tierra.

De esta forma podrá abordar el estudio de sistemas solares en formación o tendrá la posibilidad de detectar una emisión tan débil como la de una televisión en las diez estrellas más cercanas a la Tierra.

Por su parte, Rafael Rodrigo, secretario general de Coordinación de Política Científica del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha destacado el apoyo del Gobierno a esta iniciativa y ha respaldado que la ciencia genere tecnología y que luego esta sea capaz de pasar también a la industria.

El alcalde en funciones de Granada, Francisco Cuenca, ha subrayado que España mire a esta ciudad andaluza en el ámbito de la ciencia y que uno de los proyectos más importantes de los próximos años coordine su estrategia desde el Instituto de Astrofísica Andaluz.