EFEGranada

El Patronato de la Alhambra y el Generalife ha concluido las obras de restauración del albercón del Carmen de Peñapartida, una finca de casi dos hectáreas de extensión que sumó a su patrimonio en 2020 para convertirla en museo y que además posee los restos de dos torreones medievales.

Según ha informado el complejo monumental, históricamente el más visitado del país, las obras del Carmen de Peñapartida, conocido también como el de los Catalanes, han permitido recuperar el valor estético y la función de su alberca tras una inversión de más de 130.000 euros.

La directora del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rocío Díaz, ha recepcionado las obras y, durante una visita al albercón, ha detallado que la intervención y el seguimiento arqueológico han permitido conocer nuevos detalles de este espacio.

La actuación ha servido para constatar que se trata de una alberca de grandes dimensiones cavada en la roca, cuya primera fase de construcción data del siglo XIX, pero que se modificó en el XX para incorporar una cascada en rocalla.

Una vez finalizados los trabajos de restauración, limpieza y consolidación, que han devuelto al albercón su aspecto más característico, se han realizado las tareas para llenarlo y plantar en su interior la vegetación acuática correspondiente.

La Alhambra incorporó a su patrimonio en 2020 este carmen de casi dos hectáreas de extensión que además posee los restos de dos torreones medievales, una red hidráulica que descendía hasta el antiguo barrio de la Antequeruela y un "corral de cautivos".

Situada en el acceso principal del Carmen de Peñapartida y asentada sobre el conglomerado "Alhambra" característico de esta zona, esta alberca almacena agua procedente de la Acequia Real y garantiza el abastecimiento y atención de las necesidades de riego de la finca.

Está construida con ladrillo macizo, tomado con mortero de cal, y la fábrica queda coronada por losas de piedra de Sierra Elvira y unos contrafuertes laterales del mismo tipo de fábrica.

Peñapartida tiene un alto valor natural al albergar alrededor de sesenta especies similares a las que rodean el monumento, con plátanos o castaños de indias que se mezclan con los rosales, lirios y otras flores tradicionales de los cármenes.