EFEGranada

La cooperativa de crédito Caja Rural Granada cerró su balance en 2019 en 5.949,7 millones de euros, con unos beneficios de 36,2 millones, un 9,6 por ciento más que el año anterior, y una ratio de solvencia del 19,63 por ciento, muy por encima de la legalmente establecida.

La asamblea general ordinaria de la entidad ha aprobado el reparto del beneficio del ejercicio, del cual 28,6 millones de euros se destinarán a incrementar sus reservas y reforzar sus recursos propios y perspectivas de crecimiento, mientras que el resto estará destinado al Fondo de Educación y Promoción y a retribuir las aportaciones al capital de sus socios.

Con estas cifras, el presidente de Caja Rural Granada, Antonio León, ha destacado que sea una de las entidades "más solventes" de España, según ha informado en un comunicado de prensa.

La cooperativa de crédito alcanzó en 2019 un volumen de recursos propios computables de 611 millones de euros, con una ratio de capital total (solvencia) del 19,63 %.

En cuanto a la liquidez, la caja ha destacado "una más que cómoda posición" sustentada en una estructura de Inversión sobre Depósitos del 86,7 %.

Ante un entorno de bajos tipos de interés y presión competitiva, el margen de intereses experimentó un incremento de 4 millones de euros y cerró en 90,1 millones de euros.

Este aumento se debió al incremento de los ingresos financieros de 5,4 millones de euros, como consecuencia de una mayor actividad crediticia.

Las comisiones alcanzaron la cifra de 35,5 millones de euros, gracias a la mayor vinculación de los clientes, que destinaron parte de sus ahorros a productos fuera de balance, como fondos de inversión, seguros o planes de pensiones.

Todo lo anterior explica que el margen bruto de la entidad cerrara el ejercicio en 116,7 millones de euros.

El saneamiento neto total realizado en 2019 ascendió a 22,4 millones de euros y la ratio de dudosidad cerró en el 4,01 %, nivel inferior al registrado por el resto del sector.

El resultado antes de impuestos fue de 41,1 millones de euros y, una vez deducido el gasto por el impuesto de sociedades, el resultado del ejercicio ascendió a 36,2 millones de euros, frente a los 33,1 millones de euros registrado en el mismo mes del ejercicio precedente.

Según la entidad, las perspectivas de futuro no son optimistas por la crisis surgida a raíz de la pandemia de la covid 19, un escenario en el que la caja continuará apostando por la calidad, cercanía y confianza mutua con el cliente.