EFEGranada

Sierra Nevada estrenó este año una temporada de verano tardía y adaptada al impacto de la pandemia, casi sin competiciones deportivas y con limitaciones en las propuestas culturales, pero su amplitud, la temperatura y las opciones al aire libre aseguran un verano con récord de visitas.

Del confinamiento a las vistas desde 3.000 metros de altura; de la distancia social a la amplitud de la montaña; de las olas de calor a la rebequita. Y con estos ingredientes, Sierra Nevada ha cocinado la receta perfecta para remontar una temporada que empezó tarde y tiene que contrarrestar el amargor de una crisis sanitaria.

La estación andaluza de Sierra Nevada estrenó este año su temporada de verano con dos semanas de retraso para posicionarse como un destino seguro y a la altura de las exigencias pandémicas y desde el 18 de julio ofrece los remontes de verano, el complejo lúdico Mirlo Blanco, la piscina del club deportivo Montebajo y el bike park.

Según han informado a Efe fuentes de Cetursa, la empresa que gestiona la estación andaluza, la respuesta del público permite prever que se superen las cifras de usuarios de 2019, un verano que se cerró con más de 40.000 visitantes que son solo los que usan sus medios mecánicos.

"Llegas aquí y no ves el final de tanta belleza, parece que la montaña es infinita y que aquí no puede pasar nada malo", ha explicado a Efe Juan Carlos Molina, un granadino afincado en Alicante que ha vuelto a casa por la "sensación de inmunidad y seguridad que te da Sierra Nevada".

La estación ha habilitado el telecabina Borreguiles y el telesilla Veleta para facilitar el ascenso de los 2.100 metros de Pradollano a la cota 3.000 que marca el arranque de los senderos y rutas de media y alta montaña.

Se han extremado las medidas de limpieza, el aforo de los dos medios mecánicos se ha reducido, todos los usuarios se suben con mascarillas y la desinfección es constante, igual que ocurre en los vehículos hasta el complejo Mirlo Blanco, el epicentro de atracciones como los toboganes, el trineo ruso o las bici-esquís.

Sierra Nevada se posiciona como destino seguro y a la altura por esa combinación de espacio, turismo rural, naturaleza, servicios e infraestructuras y, aunque se han cancelado muchas citas culturales y deportivas, la ocupación de los establecimientos abiertos es similar a la de cualquier verano precovid.

"Las cifras de afluencia están incluso por encima del año pasado gracias a que la montaña transmite pureza, permite mantener grandes distancias, es sinónimo de salud, suma los beneficios del turismo rural y la temperatura es inmejorable", ha añadido un portavoz de Cetursa.

Esta temporada "corta", que se prolongará hasta el 6 de septiembre, ha aplazado para 2021 citas deportivas como la Sierra Nevada Límite, el kilómetro vertical o el triatlón, ha renunciado también al festival de rock con el escenario más alto del país, pero ha agotado los pases para observar las Perseidas y combina propuestas de naturaleza, astronomía y sensaciones.

Una ruta hasta las Chorreras del Molinillo, la búsqueda de plantas autóctonas, un baño en la piscina o el placer de meter los pies en el agua helada tras una caminata por los Corrales del Veleta o el Veredón ganan adeptos.

Las empresas afincadas en la montaña, como Integral Sierra Nevada, también firman un verano que invita al optimismo y capaz de desterrar el vértigo de la pandemia con ingenio, nuevas medidas de seguridad e higiene y la imaginación para reinventarse.

"Hemos adaptado todas las propuestas a las circunstancias actuales, con grupos más reducidos, con el uso de mascarillas, buscando rutas con menos público, mucho hidrogel y un termómetro", según ha detallado Belén Pérez, técnico deportivo, doctora en Ciencias Ambientales y responsable junto a Luis Zea de esta empresa de turismo activo.

Desde que reiniciaron la temporada, ofrecen paseos, rutas de senderismo, trekking y actividades para disfrutar el ecosistema serrano con "grupos burbuja" para evitar riesgos y medidas que han conquistado a un público nacional que ve en Sierra Nevada un destino de altura.

María Ruiz