EFEGranada

El Patronato de la Alhambra ha recreado en una exposición la hipótesis visual de las pinturas murales de las Habitaciones del Emperador y ha presentado cómo luciría este espacio del complejo monumental según la tesis de la investigación artística interdisciplinar dirigida por Asunción Jódar.

La Alhambra acoge desde este miércoles y hasta el 8 de enero del 2021 una exposición dedicada a materializar una hipótesis visual de los restos de las pinturas murales de las salas principales de las Habitaciones del Emperador.

La exposición, organizada por el Patronato de la Alhambra, es el resultado de una investigación artística interdisciplinar que comenzó en el 2017 y que ha dirigido la especialista Asunción Jódar para proyectar cómo debieron ser las pinturas murales que se ordenaron realizar en las conocidas como "Salas de las Frutas".

"La muestra traslada al esplendor de aquellas estancias del siglo XVI, cuando las pinturas salieron de los pinceles de los artistas y en la actualidad sirven de guía para entender estos espacios de manera integral", ha destacado la directora del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rocío Díaz.

Díaz ha hecho estas consideraciones durante una visita a la muestra junto al delegado territorial de Cultura y Patrimonio Histórico, Antonio Granados, y la rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda.

La muestra, realizada en colaboración con la Universidad de Granada, presenta las cuatro paredes de las habitaciones a tamaño natura y reproduce fotográficamente en el exterior el estado actual de los murales con una impresión sobre papel semitransparente.

Mientras, en la parte interior recrea cómo debieron de ser las pinturas originales usando el dibujo y la pintura digital, impreso también sobre papel semitransparente, y en el que se han aplicado posteriormente amplios retoques a mano alzada con lápices de color, témpera y acuarela.

La transparencia de las dos superficies de papel permite a los visitantes apreciar las concordancias entre los restos pictóricos que se conservan y la hipótesis visual que reconstruye la imagen original.

La investigación toma como referencia las pinturas que Julio de Aquiles y Alejandro Mayner hicieron en el Peinador de la Reina de la Alhambra, a partir del primer tercio del siglo XVI, y suma un análisis de los trabajos que otros artistas coetáneos realizaron en el palacio del Príncipe Andrea Doria en Génova y las habitaciones privadas de los papas en el Vaticano y el Castillo de Sant'Angelo en Roma.

La exposición se completa con apuntes, bocetos, estudios e imágenes sobre las pinturas murales de las habitaciones, también conocidas como de Washington Irving y que finalmente el emperador Carlos V no llegó a ver porque nunca regresó a Granada tras su estancia en la Alhambra en 1526.