EFEHuelva

Investigadores de las Universidades de Huelva y Sevilla han llevado a cabo un estudio piloto que ha permitido constatar la eficacia de la Terapia familiar psicodramática basada en escenas (SB-PFT) para mejorar el comportamiento de adolescentes conflictivos.

La SB-PFT es un tratamiento innovador que se utiliza para mejorar las relaciones personales entre adolescentes con problemas y sus padres, integrando los principios de terapia familiar sistémica y psicodrama mediante una metodología de grupos multifamiliares, ha informado la UHU en un comunicado.

Según Bárbara Lorence, una de las autoras del estudio, el trabajo -publicado en la revista Family Process- presenta las primeras evidencias sobre la eficacia de esta intervención, dándoles voz a los participantes y utilizando una metodología cualitativa.

"La percepción positiva de los participantes en cuanto a su cambio personal y relacional debe ser completada con estudios adicionales de corte cuantitativo", ha indicado.

La SB-PFT plantea una intervención multifamiliar en la que los miembros de distintos sistemas familiares participan en las sesiones; en estas sesiones se trabaja el conflicto entre progenitores e hijos/as, buscando posibles soluciones al mismo a través de dramatizaciones con la ayuda de un psicoterapeuta (psicólogo) y un intérprete (experto en artes dramáticas).

Para el desarrollo del estudio los investigadores evaluaron diez grupos de intervención multifamiliares, con 110 participantes (63 adolescentes y 47 padres), y adoptaron una metodología cualitativa con grupos focales, utilizando un análisis inductivo de 290 construcciones activas de narrativas de participantes.

Los problemas más comunes hicieron referencia a la presencia de agresividad física entre adolescentes y progenitores, comunicación inadecuada, prácticas educativas muy coercitivas o muy permisivas, desobediencia de los adolescentes, y en definitiva a diferentes conductas problemáticas de los adolescentes tanto en casa, en la escuela como a nivel social.

En cuanto a la percepción del cambio, los adolescentes reportaron que ganaron principalmente en apoyo social, actitudes prosociales, claves para la resolución de problemas y expresión de emociones debido al tratamiento.

Los padres, por su parte, percibieron una mejora en el apoyo social, claves para las prácticas educativas, el bienestar emocional y la expresión de las emociones debido al tratamiento.

Con respecto a la utilidad percibida de la metodología y las técnicas, tanto los adolescentes como los padres destacaron la utilidad de la metodología grupal para obtener apoyo social, relativizar el problema y expresar emociones.