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La flota española podrá volver a faenar en aguas de Marruecos a partir del próximo lunes día 22, un año después de tener que abandonar el caladero, una vez el país ya ha ratificado el Acuerdo de Pesca firmado con la Unión Europea.

En un comunicado, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha informado hoy de que ya se ha completado el único trámite que restaba, y ha recordado que con la entrada en vigor del acuerdo los buques españoles pueden acceder a 92 licencias en el caladero marroquí, de las que ya se han recibido 70 solicitudes.

De estas licencias se beneficia principalmente la flota andaluza, canaria y gallega en las modalidades de cerco, palangre de fondo y arrastre, además de la flota dirigida a túnidos con cerco y cañas, ha precisado este Departamento.

La aprobación definitiva del documento estaba pendiente de que el rey Mohamed VI imprimiera su sello real en el texto.

El anterior acuerdo sobre pesca firmado por la UE y Marruecos expiró el 14 de julio de 2018, cuando los barcos europeos tuvieron que abandonar el caladero.

Desde el Ministerio han apuntado que la reunión de la primera comisión mixta de este acuerdo, en la que se han fijado los aspectos técnicos que permitirán que puedan comenzar a emitirse las primeras licencias, ha finalizado hoy en Rabat.

El ministro en funciones del área, Luis Planas, ha valorado la importancia que supone este pacto, principalmente para determinados segmentos de la flota española, a la que le corresponden más de la mitad de las licencias.

España ya ha preparado los informes necesarios para la petición de las licencias de pesca y los armadores ya han hecho los pagos requeridos para iniciar la actividad la semana que viene, de acuerdo con estas mismas fuentes.

El Ministerio ha señalado que gracias al compromiso de una "ágil tramitación por la parte marroquí", esperan que "se puedan entregar las primeras licencias e iniciar las faenas de pesca a lo largo de la semana que viene".

Planas ha detallado que el acuerdo tendrá una duración de cuatro años e incluye mejoras para la operatividad de los barcos, entre las que destaca una mayor flexibilidad para el cumplimiento de la obligación de desembarque en los puertos marroquíes.

Incluye, además, una contrapartida financiera de 50 millones de euros anuales por el acceso al recurso, apoyo sectorial y en canon de armadores.