EFEJaén

La Policía Nacional ha detenido en Jaén a dos hombres como presuntos autores de una "brutal paliza" y amenazas de muerte con una pistola a una mujer, empleada de un local de ocio donde se negaron a pagar las consumiciones.

La mujer, según informa la Policía Nacional hoy en un comunicado, recibió multitud de golpes en todo el cuerpo tras amenazarla de muerte cuando la víctima les reclamó el pago de las consumiciones que habían realizado.

Los hechos ocurrieron sobre las 02:30 horas del día 6, cuando se recibió una llamada en la Sala Operativa del 091 en la que se pedía auxilio policial ante una agresión a una mujer empleada de un local de ocio de la ciudad.

A la llegada al lugar de dos dotaciones de Seguridad Ciudadana, los agentes observaron a dos individuos que coincidían con las características aportadas por la llamada que se encontraban en un coche, interponiendo el vehículo policial con el fin de evitar su fuga.

Al ser identificados, los policías detectaron en el conductor claros indicios de hallarse bajo los efectos del alcohol, solicitando la presencia de una patrulla de Policía Local para que realizasen la prueba de reconocimiento sintomático, arrojando una tasa de 0,68 mg/l.

Mientras una de las dotaciones policiales efectuaba el registro de los arrestados y del vehículo, la segunda patrulla se entrevistaba con la víctima quien les manifestó que los arrestados se hallaban bebidos y al negarse a servirles más consumiciones y pedirles el importe de lo consumido, le arrojaron un vaso de cristal que le produjo heridas en una mano.

Además, tirándola al suelo, le dieron patadas y puñetazos en el pecho, costado y cabeza, sin dejar de amenazarla de muerte, insultándola y vejándola.

Uno de ellos, de complexión más fuerte, supuestamente no dudó en dejarse caer con todo su cuerpo sobre el pecho de la mujer dejándola sin apenas respirar.

Posteriormente, la agarraron fuertemente del cabello arrastrándola hacía una esquina donde al parecer intentaron golpearla con una banqueta mientras le decían: "Te vamos a matar", esgrimiendo uno de ellos una pistola.

La víctima, temiendo por su vida, se refugió en una de las habitaciones del local desde donde efectuó la llamada a la Policía Nacional.