EFEJaén

La Policía Nacional ha entregado hoy a la Junta, en un acto presidido por la consejera de Cultura, Patricia del Pozo en el Museo Íbero de Jaén, una escultura de un león íberorromano, del siglo II-I antes de Cristo, tallado en piedra procedente del expolio de un yacimiento, recuperado en el 2016.

La escultura, asignada a la colección estable del Museo Íbero de Jaén, representa a un león sentado sobre una peana con un animal en la garra derecha, responde a un tipo muy conocido en el ámbito ibérico, especialmente de la zona de la Alta Andalucía (Jaén, Granada y Córdoba).

La pieza, de uso funerario, fue rescatada por la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV Central) de la Policía Nacional dentro de la llamada 'Operación Quedada', relativa al expolio arqueológico y al tráfico ilícito de bienes culturales.

La pieza intervenida permanecía en depósito tras el juicio en el Juzgado de lo Penal número 5 de Granada, el que fueron condenadas dos personas, padre e hijo, comerciantes de antigüedades del Centro de Granada, por un delito de receptación, a dos años de prisión.

Durante el acto, la consejera ha estado acompañada por la secretaria general de Patrimonio Cultural, Macarena O'Neill; la secretaria general de Innovación Cultural y Museos, Mar Sánchez; el delegado provincial, Jesús Estrella, y la directora del Museo Íbero de Jaén, Concepción Choclán Sabina, así como el comisario principal, Jefe Provincial de Jaén José Miguel Amaya y el comisario jefe de la Brigada de Delincuencia Especializada, Félix López.

Las investigaciones, iniciadas en el año 2015, se centraron en un grupo presuntamente dedicado a la compra de piezas expoliadas en la Comunidad Andaluza para posteriormente venderlas a clientes privados.

En febrero de 2016 los policías detectaron el traslado de varios bultos por carretera desde el domicilio de uno de los investigados hasta Madrid y el dispositivo de vigilancia en torno a ellos les interceptó a la altura de la localidad madrileña de Aranjuez.

En la furgoneta en la que viajaban se localizaron varias piezas, algunas de ellas con signos de haber sido recientemente expoliadas, entre ellas se encontraba el león iberorromano de piedra de unos 2.200 años de antigüedad.

Debido a que las exigencias de prueba en el trámite judicial precisaban demostrar la antigüedad, fecha y lugar del expolio, se propuso un novedoso examen pericial a dos catedráticos de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, basado en un examen físico y morfológico.

El informe confirmó la autenticidad de la pieza, así como que habría sido extraída del subsuelo recientemente y los encausados fueron finalmente condenados a dos años de prisión.