EFEMálaga

El periodista liberiano Rodney Sieh, que ha denunciado casos de corrupción en su país, ha asegurado este martes que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha "demonizado" el trabajo de los periodistas y líderes africanos "han adoptado este mismo canto contra los medios".

"Se nos etiqueta y ridiculiza como 'fake news' (noticias falsas)", ha lamentado Sieh tras recoger el décimo Premio Internacional Libertad de Prensa que le ha concedido la Cátedra UNESCO de Comunicación de la Universidad de Málaga por su trabajo en el medio digital "Frontpage Africa".

Ha añadido que, cuando actualmente se investiga a los corruptos para probar su mala gobernanza, esas informaciones se etiquetan como noticias falsas y a sus autores se les acusa de ser "criminales", cuando solo son "periodistas haciendo su trabajo".

También ha advertido de que, "mientras siga esta ola de criminalización de los periodistas y esta ola orquestada por el presidente de EEUU sea seguida por los líderes del continente africano, el terreno será más peligroso para los periodistas que intentan hacer un trabajo veraz de forma correcta".

Sieh ha señalado que, si alguien busca su nombre en Google, asumiría que es "un criminal", debido a un sistema jurídico en su país que "criminaliza la libertad de expresión y etiqueta a los periodistas como criminales".

Ha explicado que fue enviado a prisión y se le condenó en 2013 a 5.000 años de cárcel por no poder pagar una multa de un millón y medio de dólares por difamación de un ministro de Agricultura tras descubrir los casos de corrupción en los que estaba implicado.

Además de ir dos veces a prisión en su vida, han intentado incendiar sus oficinas, ha recibido "numerosas amenazas", sus reporteros también han sido encarcelados y su periódico ha sido cerrado "solo por hacer su trabajo".

"Hoy hay periodistas alrededor del mundo que están en condiciones de mucho dolor y sufrimiento solo por escribir de los males de la sociedad y de quienes lo pasan mal al final de la escalera económica", ha lamentado.

Asimismo, ha denunciado que en muchos países africanos hay "periodistas acusados diariamente de difamación y que se ven obligados a la autocensura para intentar vencer las líneas rojas que imponen los malos gobiernos".

Todos los casos tienen en común "la urgencia de los gobiernos para perseguir y criminalizar a los periodistas por hacer su trabajo", según Sieh, ya que "señalar asuntos que tienen que ver con los pobres y con los que no tienen voz es algo que no se puede tolerar por quienes ostentan el poder".

"Si queremos que el mundo y la vida de las personas cambie, necesitamos respetar el trabajo de los periodistas, y si no lo hacemos serán los olvidados los que sufran, porque no tienen voz para contar sus historias", ha advertido.

Ha agregado que "hasta que los dictadores africanos se den cuenta de que los periodistas no son sus marionetas y no es su rol elogiarles y cantar sus triunfos, sino dar luz a las malas prácticas y la corrupción, la prensa en África seguirá siendo presa fácil de amenazas, encarcelamientos y asesinatos".

La Cátedra UNESCO también ha entregado este martes una mención especial a la corresponsal de la Cadena Ser en Bruselas, Griselda Pastor, quien ha admitido que su trabajo "no tiene los mismos riesgos" que el de Rodney Sieh, "pero exige que no se ceda al cansancio".

"No debemos pensar que lo que estamos haciendo no es importante. Cada cosa que hacemos es importante, y no hay que renunciar nunca a la capacidad de formular preguntas lo más exactas posibles", ha afirmado Pastor, que ha añadido que, "a mayor crisis, mayor interés de quien tiene el poder en negar la realidad".