EFEMarbella (Málaga)

El zoológico Bioparc de Fuengirola (Málaga) ha acogido la llegada de un nuevo ejemplar de panda rojo, Chang, un macho procedente del zoo alemán Neuwied, con la que ha logrado conformar una pareja reproductora para una especie que se encuentra en peligro de extinción.

El parque malagueño alberga al panda rojo desde 2016 y a pesar de que, por indicaciones del programa de conservación de la EAZA, no podrán reproducirse durante este año, desde Bioparc “esperan poder hacerlo el próximo año”, han informado este jueves en un comunicado.

Con la llegada de Chang se ha dado “un paso más” para que el panda rojo se pueda reproducir en este centro, han indicado el veterinario y director técnico de Bioparc Fuengirola, Jesús Recuero, donde tras un periodo de cuarentena, se ha iniciado la introducción de Chang en el recinto en el que vive la hembra, Maggie.

“Aunque en un primer momento la hembra ha sido reacia, un comportamiento común teniendo en cuenta que este espacio es su territorio -ha precisado Recuero- parece que la relación avanza correctamente entre ellos y este vínculo terminará de formarse cuando ambos pasen una estación reproductiva juntos”.

El panda rojo es un animal nocturno que pasa su día a día en los árboles -donde duerme y se reproduce- y, aunque los adultos llevan vidas solitarias, son más sociales cuando se acercan los ciclos de reproducción, un periodo que suele ir de diciembre a marzo.

La población de esta especie ha disminuido un 40 por ciento en los últimos cincuenta años y se estima que actualmente quedan menos de 10.000 individuos en estado salvaje, han explicado desde el centro, que se integra en la red de zoos EAZA.

El trabajo que se realiza en cada uno de ellos a través del Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP) ha hecho que el esfuerzo para preservar esta especie “esté siendo todo un éxito”, han destacado desde Bioparc.

“La deforestación, la urbanización y la transformación de la tierra para la agricultura son sus grandes amenazadas”, han destacado, y “el crecimiento humano en su zona de origen combinado con el cambio climático ha llevado a la fragmentación y pérdida de tierra habitable”.

El panda rojo, que cuenta con una tasa de natalidad genéticamente baja, se “enfrenta también a peligros como la caza furtiva que busca su bello y rojizo pelaje”, a pesar de que países como China o Myanmar han aprobado leyes para su protección, han subrayado desde Bioparc Fuengirola.