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El consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, ha anunciado este jueves que las listas de espera quirúrgicas se han reducido un 9,43 % en un mes, ya que ha detallado que con el plan de choque que se puso en marcha se han rebajado en 2.979 personas los registros de demanda a fecha del 30 de abril.

En una comparecencia parlamentaria a petición de PP y Cs, Aguirre ha explicado que el 25 de marzo había 31.601 pacientes fuera de plazo en procedimientos con tiempo de espera máximo garantizado o con demoras superiores a los 365 días con operaciones no garantizadas, mientras que a 30 de abril se contaban 28.622.

La rebaja de pacientes pendientes y fuera de plazo con procedimientos garantizados ha sido de 747 personas, mientras que la disminución de enfermos pendientes con demoras superiores a los 365 días en procedimientos no garantizados ha sido de 2.232 pacientes.

El plan de choque de la Junta está dotado con 25,5 millones y estará en marcha hasta el 31 de diciembre.

Aguirre ha informado de que entre el 25 de marzo y el 30 de abril han salido de la Lista de Espera Quirúrgica (LEQ) global 6.040 pacientes más que en el mismo periodo del año pasado (12,62 %).

Además, según sus cifras, ha aumentado un 9,78 % la actividad ordinaria en jornada de mañana y el 52 % en la de tarde, manteniendo "en prácticamente lo mismo" los conciertos, ya que hubo 4.968 el año pasado y 5.007 en este año.

La actividad extraordinaria ha subido, con 867 pacientes más intervenidos en este periodo, lo que supone un 123,3 % más que en el mismo intervalo del año anterior.

En cuanto a la demora media global, se ha reducido en 16 días en un mes y en 24 días respecto al 30 de abril de 2018.

Aguirre ha manifestado que como consejero asume "la macabra herencia recibida" del gobierno socialista y pide perdón a los pacientes, a la vez que ha advertido de que ya están empezando a conocer en la Consejería los "circuitos" que se utilizaron "para engañar y manipular las listas de espera".

Ha avanzado que están llegando los informes de los inspectores médicos que señalan que a los 179 días se volvía a evaluar a los pacientes y se les quitaba de las listas y pasaban "al limbo".

"También empezamos a saber quiénes lo hacían y por qué lo hacían", ha añadido Aguirre, quien ha destacado que la gran mayoría de profesionales "no entraron en ese juego macabro de jugar con la vida de los andaluces, orquestado por un gobierno socialista".

El socialista Jesús María Ruiz ha afeado al consejero que "mienta" sobre los datos y le ha advertido de que aunque los repitan muchas veces no los van a convertir en una realidad, por lo que ha vaticinado que los andaluces "volverán a pronunciarse" en las próximas elecciones como lo hicieron en las generales.

Ha avisado de que detrás del plan se esconde una estrategia para incrementar los recursos destinados a conciertos médicos, algo que está "en el ADN" del consejero, y ha acusado al Gobierno andaluz de "torpedear la esencia del sistema sanitario público".

Ruiz ha afirmado también que los profesionales sanitarios están "indignados" por cómo se ha puesto en marcha el plan.

Por parte de Adelante Andalucía, el diputado Diego Crespo ha calificado la medida "como un parche" mientras la sanidad "se desangra" y ha considerado que detrás de las grandes cifras "se esconden muchos datos" como el tipo de operaciones o las derivaciones a centros concertados.

La diputada de Vox María José Piñero ha criticado la implantación del plan porque "ha sido regular", no se ha definido "una estrategia común" y los profesionales han sido retribuidos de forma "desigual", a la vez que ha abogado por medidas como externalizar servicios y mejorar las plantillas para que estén "bien dimensionadas".

Desde Ciudadanos, Andrés Samper ha resaltado que se sigue cumpliendo "con la agenda del cambio" del Gobierno andaluz, reduciendo las listas de espera e intentando acabar con "el colapso" en la sanidad pública, y ha reclamado al PSOE que dejen trabajar al Ejecutivo después de no haber hecho "nada" por remediarlas.

La 'popular' Beatriz Jurado ha criticado que el PSOE "no tenga la mínima capacidad y vergüenza de pedir perdón a ese medio millón de andaluces" y ha garantizado que el objetivo del Ejecutivo es "darle dignidad" a los pacientes y poner en marcha otro tipo de gestión.