EFEFrancisco J. Utrero Sevilla

A un mes de cumplir su tercer año al frente de la Presidencia del Parlamento de Andalucía, la dirigente de Ciudadanos Marta Bosquet asegura en una entrevista con EFE que esta legislatura es más crispada por la polarización política y que ha habido muchos "empeñados en que lo pase mal".

El próximo 27 de diciembre se cumplirán tres años de la constitución del Parlamento autonómico de la actual legislatura, lo que convirtió a Marta Bosquet (Almería, 1969) en la primera militante de Ciudadanos en alcanzar un cargo de representación pública, más allá del ámbito municipal.

"Creo ha sido una de las legislaturas más difíciles y era consciente cuando accedí al cargo por la confluencia de factores que venían a presumir esa dificultad", ha indicado.

Entre los factores, ha mencionado el cambio político en la comunidad después de 37 años de gobiernos socialistas, la irrupción de Vox en la Cámara o acontecimientos como la ruptura de Adelante Andalucía.

Según la presidenta, la crispación y tensión que vive en las sesiones parlamentarias obedece a la "polarización y la pluralidad política de ideologías muy antagónicas", caso -ha dicho- de la "extrema derecha de Vox y de la extrema izquierda de Adelante".

Pese a lo "intensa y complicada" que está siendo la legislatura en el Parlamento, Bosquet se ha mostrado optimista al esgrimir que poco a poco la situación ha ido suavizándose, si bien recuerda que cuando accedió a la Presidencia de Parlamento "algunos", que no ha querido concretar no se lo pusieron "nada fácil".

"A principios del mandato mucha gente me lo puso difícil y estaban empeñados en hacérmelo pasar mal, pero no quiero señalar", ha explicado.

La dirigente de Ciudadanos ha mostrado durante la entrevista con EFE su satisfacción, "orgullo y privilegio" por ser la presidenta de la Cámara autonómica, por representar al conjunto de los andaluces y a todos los partidos, y ha quitado hierro a las reiteradas acusaciones de "partidismo y parcialidad" que durante estos tres años se han escuchado desde las bancadas de la izquierda.

"Intento ejercer mi cargo de la manera más neutral posible y utilizar para todos el mismo rasero. Unas veces lo habré conseguido y probablemente otras no, soy humana y también me equivoco", ha señalado.

Sobre los compromisos adquiridos a principios de su mandato, Bosquet ha confirmado que su intención es aprobar la reforma del Reglamento del Parlamento antes de que finalice la legislatura y si se no se produce un adelanto electoral.

Los grupos están trabajando en sus propuestas y enmiendas a partir de la reforma elaborada por los servicios jurídicos a instancia de la presidenta, quien ha sostenido que "esta casa está pidiendo a gritos la reforma".

"El actual reglamento es obsoleto, vacío de contenido. Lo procedente es modificarlo", ha argumentado.

Entre las novedades del borrador de reforma, que pretende "modernizar" el funcionamiento de la Cámara, figura la propuesta de multar con 60.000 euros a quien no conteste en una comisión de investigación.

"Las comisiones de investigación están para dirimir responsabilidades políticas y hay que darle utilidad. Para mí, el Código Penal se queda corto cuando tipifica que es constitutivo de un ilícito la incomparecencia injustificada o no contestar en las comisiones de investigación", ha expuesto.

Ante esta situación, la presidenta cree que hay que articularlo también con medidas sancionadoras y opina que cuantía se puede discutir, ya que la propuesta recoge una sanción de hasta 60.000 euros, pero ha apostillado que puede ser menos para que "la gente sea consciente de que hay que declarar en las comisiones".

Además, ha confiado en poner en marcha la digitalización completa de la Cámara, el denominado papel cero, en dinamizar la actividad parlamentaria e impulsar apertura del Parlamento andaluz a la sociedad civil.