Sevilla, 14 feb (EFE). El grupo parlamentario de Ciudadanos en la Cámara andaluza pedirá al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que le informe de cual es la situación judicial de cada uno de los altos cargos de la Junta llamados a comparecer ante la comisión de investigación de la FAFFE para comprobar que dicen la verdad.

Algunos de los comparecientes a esta comisión, por estar encausados penalmente por los mismos motivos que se les pide que aclaren en el Parlamento, se niegan a dar explicaciones para no verse perjudicados en el ámbito judicial.

Igualmente, el grupo de Ciudadanos presentara un "borrador" o sugerencia ante la Presidencia del Parlamento andaluz para que se modifique el reglamento de la Cámara, concretamente el artículo que regula las comisiones de investigación, para dotarlas de mayor eficacia.

La "huida" de esta comisión efectuada por ex altos cargos socialistas llamados a declarar no está amparada por ninguna ley, según ha argumentado en conferencia de prensa la diputada de este grupo, Teresa Pardo.

La diputada no ha considerado necesario que la comisión se tenga que paralizar por esta petición y la consiguiente modificación reglamentaria.

Igualmente, ha rechazado el argumento del PSOE de que citar a esta comisión a trabajadores que lo fueron de la FAFFE suponga un perjuicio para estas personas, ya que para quien lo supuso fue para todos los andaluces por gastar dinero de esta entidad en prostíbulos.

También ha criticado que alguno de estos trabajadores accedieran a un contrato de servicios que se transformo en indefinido al cabo de un año porque son muchos los andaluces que no encuentran una oportunidad como esa.

Pardo se ha referido al testimonio prestado hoy por la que fue técnica de la FAFFE, Ana Maria Riego, de la que ha asegurado que no ha podido concretar que trabajo hacia en la fundación pese a que su contrato fue de "prestación de servicios" por no haber estado estos delimitados sino ser de carácter "transversal".

Igualmente ha dicho que su declaración ha revelado "el descontrol" que reinaba en la FAFFE, concretamente en la reposición de la caja, en la que siempre debía haber 1.500 euros que, cuando se gastaban, volvían a ser repuestos, sin poder concretar cuantas reposiciones anuales se efectuaban.

Según Pardo, al ser preguntada esta trabajadora por "costes controvertidos", ha respondido que estos obedecían a "sota, caballo y rey" sin poder concretar si, por ejemplo, un menú pertenecía a esa categoría de "sota, caballo y rey".