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La ley de Infancia y Adolescencia de Andalucía ha sido aprobada este miércoles en el Parlamento con el apoyo de los partidos del Gobierno (PP-Cs) y el PSOE, mientras que el grupo que normalmente sostiene al Ejecutivo, Vox, se ha opuesto y Unidas Podemos y los diputados no adscritos se han abstenido.

La ley, que establece un marco normativo de protección a la infancia y adolescencia, especialmente a los sectores más vulnerables, ha sido muy dialogada y consensuada durante el trámite parlamentario, en el que ha recibido más de 800 enmiendas de todos los grupos parlamentarios.

Esta ley define el ámbito competencial de la Administración de la Junta de Andalucía, crea "escenarios" para la participación infantil en la sociedad, crea un órgano de participación, recoge el derecho a desarrollarse en el ámbito familiar sin desigualdades, y protege a los menores de edad, con especial hincapié en los menores inmigrantes, entre otros asuntos.

La consejera de Igualdad, Rocío Ruiz (Cs), ha valorado emocionada en la tribuna la aprobación de esta ley, "de gran consenso" y que, según ha dicho, ha supuesto una "odisea" e innumerables reuniones con partidos y colectivos.

Ha resaltado ante todo la regulación de la declaración de la situación de riesgo de los menores y adolescentes para poder atenderles con garantías y preservar sus derechos.

La socialista Noemí Cruz ha defendido que esta ley ya fue redactada por el anterior gobierno de su partido, pero no pudo llegar al Parlamento por el fin anticipado de la legislatura, y ha asegurado que el nuevo Ejecutivo se la encontró "en el cajón" y tardó meses en llevarla al Parlamento, aunque "recortada".

Ha explicado que el compromiso del PSOE ha seguido "intacto" y han trabajado para enriquecerla con más de cien enmiendas.

La diputada del PP Ana Vanessa García ha resaltado que se dan herramientas a los servicios sociales para que puedan hacer una protección más rápida y eficaz, a la vez que da seguridad y garantía a las familias, también a las acogedoras y adoptivas.

La diputada de Vox Ángela Mulas ha sido muy crítica y ha lamentado que con esta ley se quiera "manchar a la infancia a base de ideología", rechazando que se hable a los niños de violencia de género o de un lenguaje inclusivo para evitar el "adoctrinamiento".

Ha defendido que los padres tienen el derecho y obligación de educar a sus hijos de acuerdo a sus convicciones morales y religiosas y ha cuestionado si va a ser la Consejería la que va a determinar si están ejerciendo su parentalidad de forma positiva.

Tampoco comparten el tratamiento a los menores inmigrantes no acompañados, porque deben "estar con sus familias" y ha indicado que "es una ley mucho más progre que la del PSOE".

La diputada de Cs Teresa Pardo ha lamentado que a Vox "lo único que le importa e la ideología" y ha asegurado que la ley "rompe con la desigualdad, con la discriminación y acaba con el vacío normativo" protegiendo a los menores más vulnerables.

Por parte de Unidas Podemos, Jesús Fernández ha saludado el diálogo en torno a la ley para proteger a los menores y combatir la pobreza infantil, entre otros extremos, pero ha echado de menos otros aspectos que han mantenido en enmiendas que fueron rechazadas.