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La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que prostituía en España y Francia a mujeres colombianas que eran captadas en su país con falsas ofertas de trabajo para el cuidado de personas mayores.

Las víctimas, en una situación socioeconómica muy desfavorable en su país de origen, eran engañadas con falsas ofertas de trabajo para el cuidado de personas mayores en Francia y, una vez allí, eran forzadas a ejercer la prostitución durante un tiempo, hasta que eran trasladadas a España, donde seguían siendo prostituidas en pisos de citas ubicados en Sevilla.

Según ha informado este viernes la Policía Nacional en un comunicado, el entramado también se encargaba de realizar fotografías eróticas a las mujeres, que publicaba en páginas web ofreciendo sus servicios sexuales.

Al menos una de las mujeres, a su llegada a España, fue agredida sexualmente de forma reiterada por uno de los miembros de la organización.

En la operación se han practicado cuatro detenciones, tres de ellas en Sevilla y una en Chiclana de la Frontera (Cádiz), y ha ingresado en prisión provisional el que presuntamente agredió sexualmente a una de las víctimas en múltiples ocasiones.

A los tres primeros se les imputan delitos relativos a la prostitución y al último delitos de trata de seres humanos y agresión sexual.

La investigación se inició en diciembre del año pasado cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la existencia en Sevilla de una organización criminal que se dedicaba a la trata de mujeres para su explotación sexual.

Las indagaciones realizadas permitieron a los agentes constatar que el entramado desarticulado se dedicaba a captar mujeres de nacionalidad colombiana que vivían en una situación muy precaria en su país de origen y a las que ofrecían un trabajo digno en el cuidado de personas mayores en Francia.

Una vez aceptada la oferta, las víctimas volaban a París en un viaje pagado por la organización y acompañadas por uno de sus integrantes en funciones de vigilancia y control.

Ya en Francia, las mujeres tomaban conciencia del engaño al que habían sido sometidas, al ser obligadas a ejercer la prostitución de forma coactiva.

La organización publicaba en páginas web de encuentros sexuales fotografías eróticas realizadas a las mujeres ofreciendo sus servicios, tanto en los pisos que controlaban como en los domicilios de los propios clientes.

La operación se enmarca en el Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual.

La Policía Nacional cuenta con la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo [email protected] para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial de este tipo de delitos, sin que quede reflejada la llamada en la factura telefónica.