EFEMálaga

Cinco fábricas ilegales con una capacidad de producción de dos millones de cigarrillos al día han sido desmanteladas en una operación conjunta de la Policía Nacional y la Agencia Tributaria que se ha saldado con ocho detenidos en dieciocho registros llevados a cabo en Cádiz, Jaén, Málaga y Sevilla.

En la actuación, llevada a cabo en colaboración con la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude, el Servicio de Aduanas del Reino Unido y la Guardia di Finanza de Italia, también se han hallado dos plantaciones de marihuana, según ha informado la Policía en un comunicado.

La organización tenía capacidad para producir dos millones de cigarrillos al día -en el supuesto de que los trabajadores hiciesen un único turno de ocho horas-, y había incorporado una maquinaria sofisticada que permitía recuperar los desechos de tabaco de la propia fabricación para generar nuevo producto.

Los agentes han intervenido 4.600 kilogramos de tabaco de picadura, 1.182 plantas de marihuana, cajetillas de tabaco de diferentes marcas, dos armas de fuego y munición y un arma simulada, entre otros efectos.

Las investigaciones comenzaron a mediados del pasado año, a raíz de la llegada a España de un camión procedente de países del este de Europa que transportaba máquinas o piezas para el montaje de una planta productora de cigarrillos y el material necesario para su fabricación.

Los agentes comprobaron que este vehículo realizaba viajes con frecuencia y siempre se dirigía a los mismos lugares, ubicados en Villacarrillo (Jaén), Carmona (Sevilla) y Medina Sidonia y Jerez de la Frontera (Cádiz).

Averiguaron que se producían movimientos hasta tres domicilios y quince naves industriales que estaban vinculados entre sí, por lo que planificaron un dispositivo para registrar esos inmuebles.

En los registros fueron arrestadas ocho personas de nacionalidades española, ucraniana y moldava, tres de ellas como presuntas responsables de una organización dedicada a distribuir el tabaco y las sustancias estupefacientes y cinco como integrantes y colaboradoras.

Según las pesquisas, la red contaba con dos fábricas para producir tabaco, ubicadas en Medina Sidonia y la localidad sevillana de Utrera, con la maquinaria necesaria para su empaquetado y envasado y la infraestructura para alojar a trabajadores de forma permanente.

Además, disponía de tres emplazamientos en Carmona (Sevilla), Antequera (Málaga) y Chihuévar (Jaén) equipados con la maquinaria para procesar la hoja de tabaco y facilitar a las demás la materia elaborada.

Entre los efectos intervenidos se encuentra una "recuperadora", una sofisticada máquina que permite recuperar los desechos de tabaco de la propia fabricación para producir un nuevo producto.

Los investigadores calculan que la organización habría destinado al menos dos millones de euros de inversión para poner en marcha la cadena de producción.

En la actuación también se han intervenido 400 kilos de strips (hoja troceada y tratada), un camión, 573 cajetillas de tabaco de diferentes marcas y 2.335 euros en efectivo.

Las plantaciones de marihuana fueron halladas dentro de una nave de Utrera, con 1.182 plantas, y en Chillúevar.