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La irrupción de la pandemia en 2020 interrumpió el crecimiento empresarial en Andalucía, aunque se mantuvo prácticamente invariable el número de empresas (en torno a 530.000) lo que permitió un incremento en la participación de Andalucía en el tejido empresarial nacional, que se acerca al 16 %.

La declaración del estado de alarma en todo el territorio nacional, condicionando la actividad económica y la movilidad social, impactó en el dinamismo empresarial, según un informe de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) que analiza la incidencia de la crisis sanitaria en el mercado laboral andaluz.

No obstante, en esta ocasión se produjo un impacto global mayor sobre el tejido nacional, donde se redujo un 1,1 %, mientras que en Andalucía se mantuvo el número total de empresas (la única región que no retrocedió respecto al ejercicio anterior), lo que provocó un incremento en la participación andaluza sobre el total nacional, que se ha situado en el 15,8 % frente al 15 % en el que oscilaba en el período 2014-2019.

Una participación que en cierta medida se correspondía con el peso relativo que la economía andaluza tiene dentro del contexto nacional en términos de valor añadido (14 %) o de empleo (16 %), pero que se situaba y continua por debajo de los porcentajes que la comunidad autónoma andaluza presenta en España por población o territorio (ambos porcentajes en torno al 17,5 % del total nacional).

Y es que la densidad empresarial en la comunidad andaluza (número de empresas por cada mil habitantes) la sitúa sensiblemente por debajo de la media nacional y a finales de 2020 este indicador se situó en Andalucía en 62,5 frente a una media nacional de 71, según el informe de la CEA que se basa en los datos del directorio central de empresas del Instituto Nacional de Estadística.

Para igualar la media nacional Andalucía necesitaría sumar alrededor de cien mil nuevas empresas y se tendrían que añadir otras tantas para alcanzar los niveles de densidad empresarial que registran los territorios que encabezan esta clasificación: Cataluña (81,2), la Comunidad de Madrid (81) e Islas Baleares (80,4).

La provincia de Málaga, con más de 77 empresas por cada mil habitantes, encabeza la clasificación en cuanto a densidad demográfica empresarial, que incluso supera la media nacional, y es la provincia que ha registrado una mayor progresión en este indicador desde 2014, aunque ha retrocedido ligeramente con la crisis sanitaria.

A la provincia de Málaga le sigue la de Granada (65,9), que supera el registro medio regional (62,5), en torno al cual se sitúan las de Sevilla, Almería y Córdoba.

Según este informe, hasta 2007 la comunidad mantuvo un proceso convergente con la media nacional, que se interrumpió con la crisis financiera, con la que se redujo el número de empresas y la densidad empresarial en todos los territorios autonómicos, pero con más intensidad en Andalucía que en el conjunto del país.

Y no es hasta 2014, cuando, con la recuperación de las actividades económicas, de nuevo se produjo una mejora progresiva de densidad empresarial en la comunidad autónoma y, aunque no haya alcanzado los niveles previos a la crisis de 2008, presenta un perfil convergente con la media nacional, recuperando cerca de cinco puntos porcentuales, si bien aún le separan más de diez.

El perfil medio de empresa andaluza es similar a un negocio de carácter familiar, de reducida dimensión, que opera con un único local, y, principalmente, en actividades de comercio, servicios profesionales técnicos y auxiliares a empresas, hostelería o transporte terrestre.

Unos rasgos que se resumen en el protagonismo del empresario individual frente a las fórmulas societarias, aunque éstas también hayan ido ganado presencia, y de la microempresa (menos de diez empleados), si bien las más dimensionadas, a pesar de su número más reducido, adquieren notoriedad en mantenimiento de los niveles de empleo.

Desde el inicio de la recuperación económica en 2014, Andalucía ha recuperado el número de empresas que perdió a causa de la crisis financiera de 2008, y lo hacía a mayor ritmo que la media nacional, una tendencia que se dejaba sentir, con mayor o menor fuerza, en todas las provincias andaluzas, destacando la pujanza empresarial en la provincia de Málaga.

En el sexenio 2014-2019 el tejido empresarial regional aumentó un 13,6 % acumulado hasta superar la cota de las 531.000 empresas, que se interrumpió en 2020 con la pandemia, pero se ha vuelto a retomar la evolución alcista en 2021 y en 2022 hasta rondar las 550.000 empresas.