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El reiterado incumplimiento durante los últimos catorce años del presupuesto que cada ejercicio elabora el Gobierno andaluz y ratifica el Parlamento autonómico cuestiona la credibilidad de estas cuentas, con rango de ley, según un reciente estudio del Observatorio Económico de Andalucía (OEA).

Este estudio, al que ha tenido acceso Efe, analiza la ejecución del presupuesto andaluz desde el año 2005 hasta el pasado ejercicio y, a la vista de sus reiterados incumplimientos, tanto en la partida de ingresos previstos como de gastos comprometidos, concluye que en la Junta de Andalucía, "una cosa es lo que se presupuesta y otra lo que se ejecuta".

Precisamente la defensa de la comparación del presupuesto con lo realmente ejecutado y no con lo inicialmente aprobado ha sido una de las máximas del nuevo equipo de la Consejería de Hacienda, que encabeza Juan Bravo, quien ha defendido públicamente esta posición y ha cuestionado el grado de incumplimiento alcanzado en los anteriores presupuestos.

El OEA advierte en su estudio de que "aunque es imposible" que el presupuesto "cuadre perfectamente llama la atención las desviaciones que se producen".

INGRESOS

El OEA ha desvelado en este trabajo que la diferencia entre los ingresos presupuestados por la Junta desde el 2005 hasta el 2018 y los realmente ingresados alcanza los 26.858,7 millones de euros, lo que supone una ejecución media del 92,79 %.

Los mayores incumplimientos en los ingresos presupuestados se concentraron entre el 2008 y el 2014, los años centrales de la crisis, en los que hubo desviaciones de hasta el 14 % y se dejaron de recaudar un total de 17.910 millones de euros.

GASTOS

En cuanto a los gastos, su incumplimiento fue mayor que el de los ingresos, pues en los catorce años analizados, la Junta dejó de ejecutar 34.786,9 millones, lo que supuso un grado medio de ejecución del 72,3 %.

Estos casi 35.000 millones no gastados en este periodo por los sucesivos gobiernos andaluces afectaron, principalmente, a las inversiones, que se vieron mermadas a razón de una media anual de 2.500 millones de euros, una cifra relevante si se tiene en cuenta que toda la inversión prevista por el nuevo gobierno andaluz para el 2020, en su primer presupuesto completo, alcanza los 3.750 millones.

Lógicamente, el grado de cumplimiento de los gastos de personal y corrientes es muy elevado, con un porcentaje del 97,6 %, y la mayor parte de la desviación se concentró en los gastos de capital, en su mayor parte las inversiones, con un nivel de ejecución de sólo el 65,9 %

En el año 2016, el promedio de ejecución de las inversiones cayó hasta el 47,5 % de lo aprobado, lo que significó que la Junta no logró ejecutar ni siquiera la mitad de las inversiones consignadas en sus presupuestos.

"Los consejeros se podrían ahorrar sus tradicionales promesas de inversión", ha apostillado el presidente del OEA, Francisco Ferraro.

Este estudio analiza también el diferencial entre las desviaciones presupuestarias y la evolución del ciclo económico, y concluye que las mayores diferencias se registran en los ingresos, mientras que las desviaciones son menores en los gastos, sobre todo, en las operaciones corrientes, con un nivel de ejecución del 97,6 %, frente al 65,9 % de los desviación de los gastos de capital, en su mayoría inversiones. EFE