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El mar Mediterráneo soporta el tráfico de uno de cada tres barcos en el planeta a pesar de representar únicamente el 1 % de la superficie global, lo que lo convierte en una zona "con exceso de polución, sobreexplotado y con exceso de sobrepesca", asegura el vicesecretario general de la Unión por el Mediterráneo (UpM), Isidro González Afonso, en el marco de la celebración este domingo del Día del Mediterráneo.

El diplomático tinerfeño sostiene en una entrevista con la Agencia EFE que la declaración el 28 de noviembre del Día del Mediterráneo es una decisión que se aprobó el año pasado en la reunión anual de ministros de Asuntos Exteriores -el Foro Regional- y éste será el primer año de celebración, con la idea de "crear un sentimiento y espíritu de comunidad para dar visibilidad tanto a los puntos fuertes como a los problemas débiles, así como a las ventajas del Mediterráneo".

Según González Afonso, los 42 países miembros de la UpM -con sede en Barcelona- afrontan "retos parecidos" que afectan a todos los países ribereños y la Unión pretende "ser una plataforma intergubernamental para abordar de forma conjunta esos retos", sobre todo en los foros regionales, como el que tendrá lugar el lunes de forma presencial en la capital catalana.

A pesar de que la UpM aborda un abanico amplio de aspectos, según el representante de la organización, la lucha contra el cambio climático "es un tema prioritario", porque, recuerda, según estudios científicos la región mediterránea es la segunda que más está sufriendo los impactos climáticos, solo después del Ártico y, además, las temperaturas en el Mediterráneo están aumentando un 20 % más de promedio que la media mundial, lo que representa una situación "difícil".

El diplomático español señala que con la finalidad de abordar estos problemas, el pasado 4 de octubre, se celebró en El Cairo una reunión de ministros de Medio Ambiente y acción climática, donde se trataron varios temas, y se firmó una declaración ministerial de muchos puntos en la que se establece una agenda para la conservación del medio ambiente y lucha contra el cambio climático en el Mediterráneo.

"Estamos intentando lograr modelos exitosos de lucha contra el cambio climático en algunos países para trasladarlos a otros", explica, además de influir en los países miembros para que "vayan modificando su legislación y tengan en cuenta la lucha contra el cambio climático en sus leyes internas".

Todo ello de la mano de la Unión Europea (UE) que es una de las copresidencias -la del norte- conjuntamente con la del sur que la encabeza Jordania.

Preguntado sobre la contaminación que produce el tráfico de buques mercantes por el Mediterráneo, González Afonso sostiene que están "concienciando a los países sobre la pérdida de biodiversidad y sobre la necesidad de llevar a cabo acciones positivas para la conservación del medio ambiente".

Entre los proyectos que gestionan actualmente están: evitar el aumento de la contaminación por plásticos en el Mediterráneo, programas de turismo sostenible y, sobre todo, limpiar el entorno costero haciendo hincapié en las zonas turísticas, para -por un lado- preservar el medio ambiente y -por otro- desarrollar un nuevo modelo de turismo muy respetuoso con el medio ambiente, porque tras la pandemia el nuevo tipo de turista exige mucho más que antes respeto al medio ambiente, mejores condiciones sanitarias y "esa tiene que ser una de las prioridades para el Mediterráneo".

Explica que justamente para luchar contra los impactos del cambio climático y los daños ambientales, la UpM ha firmado recientemente un acuerdo con el sistema satelital europeo Copernicus para compartir datos con todos los países, incluidos los de la ribera sur, que antes no tenían acceso a esa información.

González Afonso sostiene que desde la Unión se pretende que la información de Copernicus sea una "herramienta válida" para que todos los países "tengan unos datos más objetivos para dirigir sus políticas contra el cambio climático".

El foro regional del lunes en Barcelona pretende lanzar un mensaje de "revitalización del Mediterráneo". Se plantea como un "foro de reencuentro" al que está prevista la asistencia elevada de altos cargos y secretarios de Estado "con el fin de lanzar mensajes de unidad, de coordinación, de la necesidad de actuar todos juntos".

En opinión del diplomático tinerfeño, "tiene un valor simbólico estar reunidos físicamente de nuevo en Barcelona", donde se va a recapitular el resultado de las tres reuniones ministeriales de este año: en febrero pasado una sobre economía sobre el medio marino, lo que se llama economía azul, en junio otra sobre energía, en la que se hizo un llamamiento hacia una transición de una economía circular, verde e inclusiva y el fomento de energías renovables -incluida la marina- y la de Egipto sobre acción climática.

"Se va a hacer un llamamiento a la unidad y a trabajar todos juntos por el Mediterráneo", asegura, y explica que en el Mediterráneo confluyen una serie de aspectos económicos y sociales, no solo los ambientales -que en algunos casos son el origen de los conflictos sociales o armados-, con una diversidad social y poblacional inmensa.

Lourdes Uquillas