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La expresidenta de Invercaria, Laura Gómiz, ha dicho ante el tribunal que juzga la concesión de un crédito de 100.000 euros a Aceitunas Tatis poco antes de su entrada en concurso de acreedores que la documentación que había era "un descaraje total" y que ella no ordenó falsificar ningún papel.

En esta pieza separada del caso Invercaria, sociedad pública de capital riesgo de la Junta de Andalucía, la Fiscalía Anticorrupción solicita seis años de cárcel para su expresidente Tomás Pérez-Sauquillo por malversación, prevaricación y tráfico de influencias, mientras que para Gracia Rodríguez, exadministradora de Tatis, pide dos años y seis meses.

Gómiz, que ha declarado este miércoles como testigo ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla, ha indicado que el seguimiento que se realizaba de las inversiones "era más informal" antes de su llegada a Invercaria, en el 2009, por lo que instauró el llamado informe de progreso de operación (IPO).

El IPO de Aceitunas Tatis se efectuó en el cuarto trimestre del 2010, a pesar de que el crédito participativo se le había concedido en junio del 2009, y además "la información recopilada en general en los IPO era mala y con un montón de errores", ya que "a lo mejor el técnico no seguía el caso desde el principio", según Gómiz.

La expresidenta también ha reconocido que no existía un manual de procedimientos cuando ella aterrizó en la empresa, ya que "sólo" le trasladaron "procesos".

"El único documento me lo dio Manuel Jesús Rodríguez (entonces director del departamento de Análisis). Nadie me habló del Plan Director 2005-2008. Me enteré de que existía mucho más tarde", ha señalado Gómiz.

En cuanto al ordenamiento normativo que debía seguir Invercaria, su exmáxima responsable ha comentado que le dijeron "que se regía por el derecho privado y que hacían falta más procedimientos", de ahí su llegada, ya que hasta entonces "gran parte de las decisiones recaían en el trabajo de los técnicos".

En todo caso, a pesar de que ella, entonces como directora general, hizo una "recopilación de procedimientos", ni el consejo de administración los aprobó ni Pérez-Sauquillo las aplicó, según su relato.

Cuestionada por la documentación que Invercaria envió al juzgado de instrucción en diciembre del 2012, la expresidenta ha recordado que "en ese momento" ya conocían "el problema que estaba planteando Cristóbal Cantos", el exdirector de Promoción que denunció las presuntas irregularidades en la concesión de préstamos.

"¿Cómo vamos a intentar engañar al juzgado?", se ha preguntado Gómiz, quien ha negado que ordenase "fabricar y falsificar documentos" para justificar operaciones como la de Tatis, una denuncia realizada por Cantos.

"Ordené que se rellenaran datos en la herramienta Trewa con la información que había en el expediente. Cristóbal planteaba peros porque la herramienta venía de la agencia Idea como un favor que nos hacían, pero el trabajo acabó haciéndose" por medio de otra técnica con su apoyo, ha indicado la testigo.