EFEMálaga

Unas cuatrocientas personas, según la Policía, han participado este sábado en Málaga en una manifestación convocada por la Marea Blanca por la Sanidad Pública, en la que se ha reclamado que el 7 por ciento del PIB se destine a las políticas sanitarias y que las consultas vuelvan a ser presenciales.

Lola Gálvez, secretaria de Sanidad en Málaga de la CGT, uno de los colectivos convocantes, ha informado a EFE de que también exigen que el 25 por ciento de los presupuestos de la sanidad se dediquen a la atención primaria y que las consultas telefónicas "se limiten a las gestiones burocráticas".

Este colectivo demanda asimismo la mejora de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios, "porque no puede ser que se les hagan contratos de una semana o de quince días", según Gálvez, que ha achacado a la precariedad "que se vayan a otras comunidades autónomas o al extranjero, donde se les trata mejor que aquí".

La Marea Blanca ha denunciado la "progresiva degradación de la atención primaria como consecuencia de una nefasta gestión en los dos últimos años" y ha rechazado que se utilice la pandemia como "coartada" para limitar el acceso a los centros sanitarios y sustituir la atención presencial por la telefónica, "lo que supone la deshumanización en la atención".

También ha acusado a la "clase política" de aprovechar la pandemia como "pretexto para dejar la salud en manos de empresas privadas" y ha recordado que "hace unos años Andalucía estaba en los primeros puestos del país por su calidad y dotación" y ahora es "la penúltima" comunidad.

Han lamentado que no se renovara el contrato a 8.000 profesionales sanitarios en noviembre, lo que ha llevado que con la sexta ola de covid-19 "los centros de atención primaria y las urgencias vuelven a estar desbordados, y en unas semanas puede que también las plantas hospitalarias y las UCI".