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El vicepresidente andaluz y consejero de Justicia, Juan Marín, ha pedido este jueves "delicadeza y prudencia" y que no se especule con las causas de la muerte de un joven en el centro de menores de Tierras de Oria (Almería), ya que ha defendido que todavía no hay un informe que concluya por qué falleció.

Marín, que ha presidido la reunión del Patronato de la Fundación Mediara para aprobar su liquidación, ha explicado a los periodistas que en el protocolo establecido el forense lo que hace es "descartar posibilidades" como la asfixia o el consumo de estupefacientes y "eso es lo que hay".

No obstante, el TSJA ha explicado que, aunque no hay todavía una resultado de la autopsia en el que se establezcan definitivamente las causas de la muerte, sí existe un informe preliminar y el forense está a la espera de los resultados de toxicología.

La información adelantada por El País asegura que un informe preliminar de la autopsia del chico de 18 años, que murió el 1 de julio, habla de "signos asfixiáticos generales".

Marín ha reclamado prudencia en varias ocasiones, ha rechazado entrar en "especulaciones" y ha insistido en que no se sabrán las causas del fallecimiento hasta que haya un informe de la autopsia, a la vez que ha garantizado que si hay alguna actuación que no siguió los protocolos correspondientes se tomarán "decisiones".

Sin embargo, lo que la Junta conoce es que los protocolos han funcionado "como estaban establecidos" ante una situación en la que una persona está "autolesionándose" y es "violenta".

Marín ha indicado que el centro, uno de los más conflictivos junto a otro de Algeciras, cuenta con cámaras de vigilancia que permiten "la visualización de todo lo sucedido" y cuyos vídeos se pusieron a disposición de la justicia "inmediatamente".

El centro y la Consejería de Justicia también han abierto una investigación interna, ha agregado el vicepresidente, quien ha asegurado que él no conoce el contenido de esos vídeos.

Ha defendido que en todos los centros de menores los trabajadores tienen la cualificación necesaria para atender una "situación de emergencia" como la de este joven y ha explicado que mientras más personas intervengan en una inmovilización menos daño se ocasiona.

"Ha ido todo dentro de la normalidad en el protocolo", ha dicho Marín, quien ha resaltado que quienes "atendieron" al joven forman parte de una empresa de seguridad "altamente cualificada".

Marín ha señalado que el joven no está considerado como un menor extranjero no acompañado porque tenía los 18 años recién cumplidos, aunque seguía en el centro hasta que terminara de cumplir una condena que tenía.

Ha añadido que también se le iban a comunicar otras condenas en breve y ha negado que los familiares no pudieran contactar con él porque habían estado en el centro días antes.

Al ser preguntado sobre si se ha producido algún problema con menores en otros establecimientos, ha respondido que "en las cárceles españolas como en muchos sitios fallecen muchos internos", pero que no disponía de los datos en el caso de los centros de menores.