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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reivindicado este lunes a las víctimas del terrorismo como "el símbolo de la defensa de la paz, la libertad y el Estado de derecho frente a la sinrazón y la barbarie".

Así lo ha considerado el ministro durante el acto de entrega de seis grandes cruces de la Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo concedidas, a título póstumo, a personas asesinadas en actos terroristas, y de catorce encomiendas de la Real Orden de Reconocimiento Civil a personas que sufrieron graves daños físicos o psíquicos en diferentes atentados.

En referencia al décimo aniversario que se conmemoró el pasado 20 de octubre de "la derrota definitiva de ETA", ha subrayado que la organización terrorista "fue derrotada sin paliativos por la fortaleza del Estado de derecho".

A esto ha sumado factores como "el sacrificio de tantos y tantos servidores públicos que arriesgaron su vida para defenderlo y el consenso y la unidad de todas las fuerzas políticas democráticas en la lucha contra el terrorismo".

"Esos y otros muchos elementos nacieron, crecieron y fructificaron gracias, sobre todo, a que las víctimas del terrorismo" se convirtieron "en la referencia ética de nuestro sistema democrático", ha esgrimido.

"Fuisteis, sois todavía hoy y seréis siempre el símbolo de la defensa de la paz, la libertad y el Estado de derecho frente a la sinrazón y la barbarie", ha expresado Grande-Marlaska en referencia a las víctimas del terrorismo.

En nombre de las víctimas intervino el guardia civil Javier López Ruiz, quien ha sostenido que las víctimas de la banda armada fueron el instrumento del terrorismo para atacar al Estado.

"No hay democracia digna si no honra a aquellos que han sido perseguidos, amenazados o atacados", ha indicado López, que ha valorado el comportamiento ético y civilizado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo al acatar las sentencias judiciales "nos gustasen o no".