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La asociación Amigos de los Grandes Navegantes y Exploradores Españoles (AGNYEE) prevé retomar en la primavera de 2021 la expedición que reproduce la primera vuelta al mundo que culminó Juan Sebastián Elcano en 1522, con salida y llegada en Sevilla.

Para ello, el presidente de la asociación, Pepe Solá, ha dicho a Efe que tiene previsto volar en enero desde Madrid a Perú para empezar los trabajos que permitan poner a "son de mar" el velero Pros, de 21 metros de eslora, que dejó de navegar en Lima el 23 de marzo por la pandemia de coronavirus y quedó al resguardo en la Escuela Naval de Perú.

Perú reanudó los vuelos para varios países, entre ellos España, el 16 de diciembre, pero la nueva cepa británica ha hecho que el Gobierno peruano declarase el 21 de diciembre la alerta máxima y suspendiera los vuelos con Europa durante dos semanas, ha explicado Solá.

A pesar de que eso les provoca "cierto desconcierto", la vacuna contra la covid-19 les ha dado una ventana de esperanza y por ello mantienen los planes de retomar la aventura en primavera, porque "estamos firmemente decididos a culminar la expedición que iniciamos en agosto de 2019", que debe concluir con el retorno a Sevilla del velero Pros en septiembre de 2022.

Antes de volver a navegar les queda "una pesada tarea de limpieza y restauración, muy lejos de un cosmético lavado de cara. A lo que habrá de seguir otro esfuerzo para pulir la obra viva, hoy cubierta de algas, caracolillos y arborescencias, tras nueve meses de parálisis".

"Ni el mejor de los refugios náuticos es capaz de impedir el constante empeño de las aves del Pacífico por dejar su gruesa impronta de guano sobre la cubierta, la jarcia y las instalaciones del velero", subraya la asociación promotora de la expedición, denominada "Tras la estela de Elcano".

Pepe Solá admite que la parada obligatoria en Perú les ha hecho replantear el viaje y le hará perder algunos de los "hitos" importantes que tenían previsto.

Así, no podrán estar en Guam el 6 de marzo en la fiesta del encuentro entre Europa y Oceanía, a la que está prevista la asistencia del buque escuela español Juan Sebastián Elcano para conmemorar el 500 aniversario de la llegada de la Armada de la Especiería a la isla, que los primeros exploradores llamaron de los Ladrones.

Esta isla es a la que Magallanes y Elcano llegaron tras cruzar por primera vez el Pacífico después de una travesía de 139 días en la que los tripulantes, ante la falta de alimentos, llegaron a comer ratas, un "manjar" que pagaban a medio ducado, según el cronista Pigafetta.

Tampoco podrán estar el 26 de abril en Mactán, la localidad filipina en la que murió el capitán general, Fernando Magallanes, aunque el itinerario será el que plantearon en un principio.

Otra de las modificaciones es que no podrán hacer las grandes escalas previstas para salvar los vientos duros del Índico y el Pacífico y tendrán que navegar en la época de ciclones y tifones.

Una vez que concluyan los "exigentes" trabajos de la puesta a punto, el velero estará listo para poner rumbo a Guayaquil, en Ecuador, donde se iniciará la travesía del Pacífico, lo que supondrá navegar 5.600 millas, unos 9.000 kilómetros, hasta la Polinesias francesa, en Papeete, con una escala en las Islas Galápagos.

En estas islas, el velero deberá ser sacado del agua para someterlo a los estrictos controles establecidos para preservar la integridad medioambiental y la diversidad de especies protegidas de ese singular archipiélago, subraya la asociación.

Solá ha recordado que cuando comenzaron a preparar la réplica de la primera circunnavegación hicieron una evaluación de riesgos para que no les pasara como a Magallanes, que no la hizo cuando emprendió la navegación hace quinientos años, y ha dicho que a nadie se le ocurrió pensar que una pandemia podría hacerles interrumpir la expedición, que comenzó el 10 de agosto de 2019 en Sevilla.

Cuando el barco quedó parado en Perú habían completado más de 11.000 millas, una cuarta parte del recorrido, después de atravesar el Atlántico hasta llegar a Brasil, continuar la navegación por Sudamérica para cruzar el Estrecho de Magallanes y surcar el Pacífico hasta Lima.

El velero había completado la quinta etapa de su recorrido alrededor del mundo, entre Río Gallegos (Argentina) y Algarrobo (Chile), cerca de Valparaíso, desde donde una nueva tripulación se hizo cargo del barco para conducir la sexta etapa, con escalas previstas en Lima y Guayaquil, cuando ya la crisis sanitaria había generado la adopción de medidas extraordinarias en España y otros muchos países.