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La Junta de Andalucía ha asegurado que la inspección sanitaria visitó el 25 de marzo pasado la residencia de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) en la que han fallecido 24 ancianos y se han contabilizado 79 pacientes positivos por coronavirus.

Tras "lamentar" estas muertes, José Repiso, director general de Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Salud y Familias, ha dicho que los servicios sanitarios visitaron la residencia Joaquín Rosillo, con capacidad para "casi" 180 mayores, "para ir tomando decisiones".

En un vídeo remitido a los medios de comunicación, Repiso ha afirmado que están trabajando en esa residencia desde el pasado 18 de marzo, cuando surgió el primer positivo por coronavirus, a través del distrito sanitario de Sevilla Norte, y ha recordado que de forma "muy rápida", entre el 25 y 26 de marzo, se habilitó el cercano hotel Alcora para "desahogar" ese centro.

Ha añadido que desde la Junta de Andalucía se trabaja con las residencias de mayores desde hace tres semanas, cuando montaron un equipo de enfermería gestora de casos para visitar uno a uno todos los centros, de los que han "medicalizado" once, es decir, que los controlan Salud.

Respiso ha subrayado el aumento de plazas con las del hotel Alcora y en la Línea de la Concepción (Cádiz) y ha reconocido que está siendo "bastante doloroso" la lucha contra la pandemia desde el departamento que dirige.

"Cualquier fallecimiento es una derrota, pero también queremos mandar un mensaje de esperanza", ha indicado Repiso antes de asegurar que "hacemos todo lo humanamente posible para tratar lo mejor a nuestros mayores" y para superar la pandemia en las mejores circunstancias.

El Defensor del Pueblo Andaluz, por su parte, ha anunciado que investigará de oficio la situación de esa residencia de ancianos de San Juan de Aznalfarache

La investigación forma parte del compromiso avanzado por esta institución la pasada semana de analizar el cumplimiento de las obligaciones que tiene la administración pública andaluza en las residencias de mayores para conocer las medidas adoptadas y salvaguardar la salud de los residentes, en esta crisis sanitaria.

"La envergadura de este problema y su dimensión humanitaria hacen necesaria una investigación de oficio", según Maeztu, que ha recibido numerosas denuncias, además de la información pública que se ha conocido los días pasados.