EFESevilla

El alcalde de Sevilla y candidato a la reelección, Juan Espadas (PSOE), cree que ha llegado "la hora de las ciudades", de recuperar la autonomía del municipalismo y "liderar" las grandes decisiones, como la agenda de Transición Ecológica, que hay que "materializar" desde lo local.

En una entrevista con EFE, Espadas (Sevilla, 1966), experto en gestión medioambiental, subraya que son los municipios los que tendrán que tomar las medidas hacia un nuevo modelo de desarrollo que permita luchar contra el cambio climático y alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.

"Los ayuntamientos no somos exclusivamente prestadores de servicios, lideramos los procesos de transformación social, de reactivación económica y de generación de empleo colaborando y siendo capaces de promover alianzas con la iniciativa privada para conseguir inversiones", explica antes de asegurar que aspira a que Sevilla sea referente en "decisiones valientes y ambiciosas".

A día de hoy, el Ayuntamiento de Sevilla es "referente" del PSOE en España en clave municipal, pero Espadas se propone ahora ser el gran "aliado" del Gobierno de la nación en el modelo de Transición Ecológica, que pasa por introducir cambios en las políticas de movilidad, el transporte o la energía.

"Y eso significa que los Presupuestos del Estado tienen que coordinarse mejor con los de los ayuntamientos porque al final son los ciudadanos los destinatarios de esas políticas", defiende.

Insiste en el "importante papel" de Sevilla como municipio más grande gobernado por el PSOE, aunque es consciente de que los socialistas se "juegan" consolidar la mayoría conseguida en las elecciones generales porque "la base sobre la que se asienta la estabilidad en España está en los ayuntamientos", sostiene.

"Siempre ha sido así y lo más importante será consolidar el próximo domingo esa mayoría en muchos municipios y comunidades autónomas", recalca.

A nivel interno, para él sería también un "magnífico aldabonazo" que el PSOE lograra un buen resultado en la capital andaluza, después de que un pacto entre el PP y Ciudadanos, con el apoyo de Vox, desalojara a los socialistas de la Junta.

"Si Sevilla se convierte en un ariete para la recuperación del PSOE será para mí una gran satisfacción", confiesa Espadas, que por encima de todo quiere que el Ayuntamiento hispalense cuente con un "gobierno fuerte para impulsar el municipalismo".

Pese a sus expectativas y las que señalan los sondeos, no ignora que el "riesgo" de un "pacto a la andaluza" existe desde las elecciones del pasado 2 de diciembre "en todas las ciudades y comunidades autónomas", si bien las circunstancias pueden ser diferentes "en función de lo fuerte que pueda estar la marca, no sólo del PSOE, sino también de lo que haya podido aportar la candidatura en cada territorio".

"En Sevilla, yo tengo la tranquilidad de que hemos hecho un trabajo en el que al buen estado de credibilidad que tiene el proyecto que Pedro Sánchez ha liderado en España, podemos sumarle lo realizado por nosotros y la confianza que hemos despertado en un balance de gestión sólido, razonable y que pide claramente cuatro años más para consolidarse", asegura.

En su opinión, los ciudadanos, más que los grandes proyectos, valoran la "credibilidad", la "confianza" que puede o no generar la gestión de un gobierno y, de hecho, recuerda cómo el último alcalde socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín, bajo cuyo mandato se puso en marcha el Metro, el carril-bici o la peatonalización del casco histórico, no tuvo una gran valoración al final de aquel periodo.

"Porque lo que espera el ciudadano de su alcalde es que lea muy bien la realidad del momento, que su papel sea el que se necesita en cada momento", reflexiona Espadas, que cree que su gobierno ha hecho "lo que necesitaba Sevilla de 2015 a 2019, que era fundamentalmente recuperar la estabilidad institucional, que no hubiera casos de corrupción ni crisis política".

Así, su prioridad ha sido la reactivación económica: "poner los cimientos de todo un proceso de generación de riqueza que permita que los sevillanos se contagien de esa ilusión y confianza".

"Esa cosecha de confianza la hemos construido sobre la base de ser coherentes con nuestro proyecto socialista, invirtiendo más en políticas sociales y redistribuyendo mejor la inversión municipal en los barrios; eso que llaman micropolítica, que a veces no tiene tanto relumbrón", resume.

Y ahora, con la satisfacción de haber conseguido, a su juicio, un "cambio de dinámica en la ciudad", esta convencido de que hay muchas más razones para pensar que Sevilla va a crecer y puede "asumir una capitalidad del sur de Europa desconocida hasta el momento".

Sobre cuestiones concretas si revalida la alcaldía, Espadas, que aspira a seguir gobernando en solitario, anuncia que modificará el sistema de limpieza viaria y se contratará más personal, y que -esta vez, sí- promoverá un impuesto turístico al estilo del que tiene Lisboa (alrededor de 1 euro), que dice que puede tener su "acomodo" mediante una reforma de la Ley de Haciendas Locales.

Aunque cree que no hay que "bajar la guardia", señala que en Sevilla no existe el problema de masificación turística que aqueja a otras grandes capitales, pese a lo que está dispuesto a intensificar la planificación y que los alojamientos turísticos "no crezcan más", sino de forma "equilibrada" con la planta hotelera.

"Quiero cuatro años más para dejar la ciudad en un estado que permita albergar el futuro con confianza, con cimientos sólidos", dice antes de confirmar que no aspira a estar más tiempo al frente del Ayuntamiento, donde lleva ocho años (cuatro en la oposición) y sólo se quedaría otros cuatro si puede gobernar.

"Los mandatos deben limitarse, esto no es un puesto de trabajo", defiende, y aprovecha para recordar que el candidato del PP, Beltrán Pérez, lleva dieciséis años en el Ayuntamiento, la mayoría de ellos en la oposición.