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La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a 27 años, 7 meses y 15 días de cárcel al hombre acusado de maltratar y asesinar al bebé de 18 meses de su entonces pareja sentimental, que ha sido condenada a 4 años, 7 meses y 15 días de prisión por maltratar a la víctima y a su otro hijo, de 3 años.

Un jurado popular emitió el pasado 5 de junio un veredicto de culpabilidad contra E.T.R., mientras que a I.M.R.M. la consideró no culpable de saber lo que hacía su pareja, por lo que la Fiscalía solicitó de una condena de 28 años y 7 meses de cárcel para el hombre y otra de 3 años y 7 meses para la mujer por maltrato.

Según ha informado a Efe el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la Audiencia condena al acusado a 23 años de cárcel por asesinato, 4 años y la prohibición de comunicarse o aproximarse a menos de 500 metros del otro hijo de la investigada durante 5 años por maltrato habitual y 7 meses y 15 días de cárcel y la prohibición de comunicarse o acercarse a menos de 500 metros de dicho menor durante 18 meses por maltrato en el ámbito familiar.

Además, el condenado tendrá que indemnizar al menor con 132.000 euros.

La acusada ha sido condenada a 4 años de prisión y la prohibición de comunicarse o aproximarse a menos de 500 metros de su segundo hijo durante 3 años por dos delitos de maltrato habitual, mientras que por maltrato en el ámbito familiar le han sido impuestos 7 meses y 15 días de cárcel y una prohibición idéntica durante 18 meses.

La Audiencia inhabilita a la investigada para el ejercicio de la patria potestad sobre su hijo mayor durante 4 años y medio por "la gravedad" de los hechos y porque "se ha producido un serio ataque al principio y a la obligación de los padres por velar por sus hijos".

En la sentencia, dictada el 13 de junio y que admite recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del TSJA, la Audiencia recuerda que el jurado consideró probado que durante la convivencia de la pareja, entre enero y abril de 2016, "era frecuente" que ambos encausados agredieran a los dos menores, en el caso del bebé "por el simple hecho de que protestara o llorara, dándole golpes y pellizcos en brazos, piernas, nalgas y sobre todo en la cabeza".

El 23 de abril de 2016, el acusado se llevó al bebé a su habitación y, "como no paraba de llorar, lo agarró fuertemente por los brazos" y "lo zarandeó brutalmente, al tiempo que le chocaba sucesivamente la cabeza hasta en tres ocasiones" con una superficie plana no determinada, lo que provocó su muerte.

Mientras tanto, la madre del menor hablaba por teléfono con una amiga y preparaba la merienda de su otro hijo, "deambulando entre el salón y la cocina sin oír lo que estaba ocurriendo en el dormitorio".

El padre de la víctima solicitó una condena de prisión permanente revisable, pero la Audiencia la rechaza basándose en una sentencia del Tribunal Supremo de 16 de enero de 2019 y explica que la edad de la víctima "ha determinado la indefensión y la concurrencia de la alevosía que cualificó el asesinato" y "atender a esa misma circunstancia para hiperagravar la pena conculcaría el principio del non bis in idem".