EFEIsabel Laguna Cádiz

Más allá de las lágrimas y el dolor, los cementerios albergan curiosidades, historias y valores que dan vida a los espacios fúnebres. Un concurso, que han ganado cementerios de Cádiz, Cataluña, Murcia y Alicante, invita ahora acercarse a estos lugares por muchos motivos, no todos tristes.

La revista "Adiós Cultural", especializada en el sector, es la organizadora del Concurso Cementerios de España, con el que pretende "reconocer el interés histórico, social, medio ambiental, artístico y patrimonial de los cementerios españoles; reivindicarlos como lugares llenos de vida y de recuerdo de la gente que los habitó" y fomentar su concepción como "una parte muy importante de la ciudad que debe ser conservada y valorada" y que incluso puede ser un potencial recurso turístico, según explica en una nota de prensa.

El concurso ha recibido este año un total de 6.926 votos realizados a través de la web de la revista Adiós Cultural, emitidos desde España en su mayoría, aunque también desde países como Francia, Bélgica, Kuwait, Italia y Argentina, entre otros países.

El Cementerio mancomunado de Chiclana de la Frontera (Cádiz) se ha hecho con dos premios en este certamen: mejor cementerio y mejor monumento.

El primero por ser un recinto que da servicio a varios municipios de la Bahía de Cádiz, con amplios espacios ajardinados que albergan muy diversas tipologías de unidades de enterramiento, entre los que destaca los "Enterramientos en Pradera" al más estilo tradicional americano.

La empresa que lo gestiona fue pionera en el uso de este modelo de enterramiento en España y para llevarlo a cabo fabricó una máquina que posibilita el levantamiento de todo el paquete de losa de hormigón, tierra y césped que cubren las unidades y su posterior colocación en el mismo acto "resultando una ceremonia de inhumación muy vistosa y rápida".

El premio al mejor monumento lo ha recibido por la pirámide conmemorativa del cementerio de San José de Cádiz, diseñado por el artista gaditano Luis Quintero y en cuyas paredes están grabados los 286.000 nombres de los vecinos de la capital gaditana que fueron enterrados en este camposanto entre 1.800, cuando entró en funcionamiento, y 1.992, cuando fue clausurado.

En la cripta subterránea de la pirámide, coronada por un ángel que actúa como veleta compatible con las religiones Islámica, Hebrea y Cristiana, están, en cajas independientes, los restos de todos aquellos vecinos que no tuvieron familiares que se hicieran cargo de ellos cuando se clausuró el camposanto de la capital gaditana.

El cementerio de Alcoi (Alicante) ha obtenido el primero como mejor historia documentada, la de cómo han acabado juntos el cantautor alcoyano Ovidi Montllor (1942-1995) y Teresa Mora Ferrándiz (1900-1952), una popular indigente conocida como "Teresa la loca", que, según se contaba, enloqueció por los efectos de un bombardeo y enseñaba a los chiquillos aspectos de la vida que normalmente eran ocultados por los adultos.

El primero dedicó en 1974 una canción a "Teresa la loca" y ambos, por ironías del destino "han terminado juntos para la eternidad, uno por ser famoso y la otra por ser una completa desconocida", ya que en 1989 se construyó un Panteón de Alcoyanos Ilustres justo encima del osario general en el que habían acabado los restos de la indigente.

El cementerio de San Javier (Murcia) ha obtenido el premio a la mejor actividad de puertas abiertas, por una ruta literaria y musical relacionada con el ámbito funerario con la que los asistentes recorrieron el recinto disfrutando de las artes junto a las sepulturas.

La categoría de mejor iniciativa medioambiental ha sido nuevamente ganada por el cementerio barcelonés de Roques Blanques, ubicado en el Parque Natural de Collserola, en cincuenta hectáreas protegidas con flora y fauna típicas del bosque mediterráneo y cuyos gestores tratan de promover el uso de flores naturales cuyos residuos pueden reciclarse en abono, tiestos de barro cocido en lugar de plásticos y el uso de jabones poco agresivos para a limpieza de las sepulturas.

La iniciativa medioambiental de este recinto premiada es el Camí del Bosc (Camino del Bosque), puesto en funcionamiento en 2017 con un proyecto de los arquitectos Enric Batlle i Joan Roig, Batlle i Roig, los mismos que hace treinta años diseñaron este espacio funerario.

El "Camino del Bosque" es un sendero que discurre por diferentes terrazas ajardinadas y que puede albergar más de 4.000 urnas cinerarias biodegradables.

Las candidaturas presentadas al concurso se incorporarán a la "Ruta de Cementerios de España", otra de las actividades que la entidad promueve para que los vivos descubramos, si no que hay más allá de la muerte, si los lugares donde descansan los muertos.