EFESevilla

El primer congreso internacional de listeria, celebrado en Sevilla con 800 participantes, ha analizado los "aciertos y errores" en el brote de listeriosis del 2019 en Andalucía, el tercero más virulento del mundo, para que no se repita más y sirva como modelo por la baja mortalidad lograda gracias a las novedades aplicadas.

Así lo ha dicho a los periodistas el jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, José Miguel Cisneros, que fue el portavoz durante de un brote que afectó a doscientas personas y provocó tres fallecidos y siete abortos y motivó una alerta sanitaria entre el 15 de agosto y el 17 de octubre.

Uno de los aciertos en el abordaje del brote fue la decisión del consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, de crear un gabinete técnico liderado por profesionales y con el máximo apoyo institucional, lo que rompía la tradición en crisis sanitarias similares, ha explicado Cisneros.

También fue un acierto -ha añadido- el nivel de respuesta de los profesionales, que se consolidó con los protocolos elaborados en un fin de semana por diez sociedades científicas y permitieron que el índice de mortalidad fuera del 1,4 % mientras que en los de Estados Unidos y Sudáfrica de años atrás fueron del 22 y el 27 %, respectivamente.

Entre las novedades que permitieron estos bajos índices de mortalidad, Cisneros y Aguirre han destacado el tratamiento antibiótico en situaciones que no se habían incluido en las recomendaciones internacionales existentes, y que supuso un adelanto en su abordaje ante un brote de especial virulencia como el de Andalucía.

Otra novedad fue la atención a embarazadas asintomáticas, lo que incluyó un trabajo "extraordinario" porque en dos semanas se contactó con 40.000 mujeres, a dos mil de las cuales se les dio tratamiento con antibiótico y tras lo cual no hubo más abortos, ha resaltado Cisneros.

Como mejora, el portavoz de Salud durante el brote, al que el consejero ha dicho que estará siempre "profundamente agradecido" por la "tranquilidad" que transmitió, ha subrayado la obligatoriedad de aplicar la biología molecular en todos los análisis para reducir el número de casos, que en España es de 400 al año.

Con esos análisis moleculares se evitarían pequeños brotes que parecen inconexos porque se dan, por ejemplo, cuando se comparte un chorizo entre un ciudadano de Sevilla y otro de Barcelona que ha estado en la ciudad andaluza pero al que se le detecta la infección en Cataluña, ha explicado Cisneros.

El congreso de Sevilla, que se ha celebrado entre ayer y hoy, es una iniciativa que el portavoz considera "transparente" para contar todo lo ocurrido y de la que "debemos felicitarnos colectivamente" porque servirá para evitar que se repita el brote andaluz con las enseñanzas que, como científicos, tienen "obligación" de extraer.

El consejero, por su parte, ha subrayado los planes "totalmente novedosos" aplicados en Andalucía y los mayores controles aplicados desde entonces a los productos andaluces, y ha mostrado su deseo de que la experiencia andaluza sirva para el resto de la comunidad científica mundial.

Tras expresar el "dolor" por los fallecidos y los abortos, el consejero ha dicho que el brote fue una "época dura que debe servir como oportunidad" para mejorar la atención ante casos similares, y ha dicho que en Andalucía esa experiencia ha servido para la atención de la gripe, que ahora está en una fase de "alta frecuentación".

El profesor de la Universidad de Mississippi Juan Silva ha felicitado al consejero por su trabajo durante la crisis alimentaria de Andalucía, provocada por la carne mechada de la empresa Magrudis, con sede en Sevilla, y ha destacado el "gran logro" de conseguir un índice de mortalidad muy inferior al habitual.

Silva también ha agradecido que las instituciones andaluzas no traten de "minimizar" los ocurrido sino que incluso organicen un congreso para analizar qué pasó y qué se puede mejorar.