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El número de fallecidos en las residencias de mayores de Andalucía desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020 se eleva a 1.998 y el de contagiados a 10.183, si bien las vacunas han permitido un descenso significativo de estos indicadores, de forma que a día de hoy solo hay quince contagiados.

La federación andaluza de organizaciones de mayores FOAM ha informado en un comunicado de estos datos y ha destacado que en Andalucía la inmunidad alcanza actualmente al 92 % de los residentes, mientras que el 8 % restante son personas que presentan patologías que desaconsejan su vacunación.

La FOAM plantea que ahora que están inmunizados los residentes "no se puede seguir restándoles derechos porque la situación no va a cambiar al menos en los próximos seis meses" y asegura que "no se puede esperar a que toda la población esté vacunada para permitirles recibir las visitas que sean o salir a dar una vuelta si así lo desean".

A día de hoy el descenso de muertes y contagios en las residencias de mayores de Andalucía es muy significativo, con quince contagiados, y en la ultima semana el número de fallecidos ascendió a 32 y el de contagiados a 55, en tanto que los casos confirmados por PDIA (Pruebas Diagnósticas de Infección Activa) en los últimos siete días han sido 0 y 3 en los últimos 14 días, ha apuntado esta federación.

Tras casi un año de pandemia, la FOAM considera necesario que la Junta abra una investigación clínica sobre "qué ha ocurrido durante la pandemia en las residencias de mayores y por qué para hablar de nuevos modelos de atención y establecer unos protocolos efectivos que eviten la muerte innecesaria" y considera que primero es necesario "saber qué ha pasado: si han muerto más en residencias públicas o privadas, grandes o pequeñas, más mujeres que hombres, con o sin patologías".

También solicita a la Consejería de Salud que realice una campaña de administración de vitamina D a las personas mayores de 65 años, se encuentren o no en residencias, tal como se ha hecho en otros países europeos, porque debido al confinamiento se ha producido un déficit en los mayores.

Aunque reconoce que la apertura total de las residencias no está exenta de riesgos, ya que la eficacia de las vacunas nunca es del 100 %, esta federación de mayores defiende que las visitas y las salidas de sus usuarios se puede hacer de una forma segura, ya que después de tres semanas de recibir la segunda dosis se alcanza un 93 % de inmunización frente a la covid-19 y "no parece lógico limitar los derechos a unas personas que llevan prácticamente un año sin poder salir".

Además, ha alegado que las personas mayores también viven en este mundo, pero "se toman decisiones por ellos como si no existiesen", y recuerda que el promedio de vida de un residente es de 3,2 años, por lo que "cada año que les impide salir a abrazar a sus hijos a sus nietos a sus familiares se les está quitando que disfruten de un 30% de la vida que les queda".