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El Juzgado de Instrucción número diez de Sevilla ha realizado hoy una inspección ocular de la nave de la empresa Magrudis en Sevilla, para determinar la existencia de bienes a embargar a la presunta responsable del brote de listeriosis del pasado verano.

Según han informado a Efe fuentes judiciales, la revisión de la nave de la empresa se ha realizado durante algo más de una hora para realizar un informe pericial correspondiente al embargo decretado respecto a los bienes de la entidad, en base a una diligencia emitida el pasado 25 de septiembre.

En la misma, el juez se pronuncia sobre la necesidad de realizar la inspección en la nave, que ya fue objeto de una primera inspección el pasado 7 de julio.

Las fuentes han indicado que se ha desarrollado una inspección ocular de un perito para tomar los datos de los bienes que están embargados, con el fin de valorar qué vehículos harán falta para trasladarlos a otro lugar.

Las representaciones legales de los acusados y la acusación, realizada por FACUA, han estado presentes en el estudio de la nave, así como el propietario del inmueble.

Por su parte, FACUA Sevilla ha considerado que la multa de 2.000 euros que el Ayuntamiento de la capital ha impuesto a Magrudis es “un insulto a los fallecidos por la listeriosis”, que provocó cuatro muertos y seis abortos.

Se ha referido en un comunicado al expediente abierto por el Consistorio contra la empresa, que se ha resuelto con la imposición de dicha sanción por una "infracción muy grave" de la Ordenanza Reguladora de Obras y Actividades (OROA) por las "diversas irregularidades" detectadas en la licencia que se concedió en su día.

Así, indica que las mismas permitieron "eludir el control administrativo previo" y que se ha determinado "la ineficacia de la documentación aportada".

El Consistorio afirma que, entre las deficiencias encontradas, se encuentran que el proyecto presentado por Magrudis define en la página 42 la actividad como “inocua” -"un grave error de concepto", según el inspector-, el certificado final de la instalación, el certificado de contaminación del suelo, el de alumbrado exterior y el de prevención y calidad acústica “no vienen suscritos por el técnico con firma auténtica”.

Añade que el proyecto no describe la capacidad de producción de Magrudis, "carece de instalaciones de fontanería, saneamiento, refrigeración, electricidad e iluminación, tanto interior como exterior” y los números de las naves ni siquiera coinciden con la dirección.

Ante esta cantidad de irregularidades detectadas ahora, FACUA Sevilla recuerda que, hasta que estalló el brote de listeriosis el verano pasado, los responsables de la delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento no se molestaron en revisar la documentación relativa a la declaración responsable llena de irregularidades que habían presentado los responsables de Magrudis a finales de 2018.

Así, la asociación advierte de que con la imposición de una multa con una cuantía tan ridícula el Ayuntamiento de Sevilla “está dejando claro que, por muy graves que sean las irregularidades que se cometan en la industria alimentaria, no va a castigarlas con ninguna contundencia”.