Tres personas de la treintena que fueron atendidas por la colisión entre dos autobuses y un turismo registrada este domingo en la A-92 en Moraleda de Zafayona (Granada), en la que murió el conductor -de 49 años- de uno de los autocares, continúan ingresadas en la UCI de un hospital de Granada, mientras la Guardia Civil sigue su investigación para aclarar las causas del accidente.

Fuentes sanitarias han informado este lunes a EFE de que dos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Neurotraumatológico presentan muy buena evolución y es probable que puedan pasar a planta entre hoy y mañana, mientras que el tercero sigue intubado aunque se encuentra estable.

Asimismo, en el Hospital Clínico San Cecilio (PTS) solo queda ingresado en Pediatría uno de los menores que resultaron afectados, y una mujer de 70 años que fue intervenida y que está ingresada en planta.

Por su parte, fuentes de la Guardia Civil -encargada de la investigación del siniestro- han informado a EFE de que el accidente, ocurrido minutos antes de las 6.00 horas a la altura del kilómetro 210 de la A-92, se inició a raíz de que un turismo frenara o detuviera su marcha en la autovía.

Posteriormente, han detallado, uno de los dos autobuses frenó para evitar la colisión con ese turismo mientras que el segundo autocar no pudo esquivarlo y chocó con el primero.

Aunque uno de los implicados en el accidente ha trasladado al instituto armado que un animal que había cruzado por la autovía pudo ser la causa que provocara un frenazo del turismo, de momento no hay "indicios suficientes" que confirmen tal origen, según la Guardia Civil, que ha indicado que ninguno de los implicados ha dado positivo ni en las pruebas de alcohol ni de drogas.

Entre las explicaciones que se barajan también se apunta al hecho de que uno de los autobuses no fuera guardando la debida distancia de seguridad, con independencia de la velocidad a la que circulara por la autovía.

En los dos autobuses siniestrados, pertenecientes a la misma empresa, viajaban un total de 101 personas de distintas nacionalidades, que se dirigían hasta Algeciras (Cádiz) para posteriormente cruzar hasta Marruecos.

El accidente, que se produjo coincidiendo con la Operación Paso del Estrecho (OPE), condicionó durante buena parte de la mañana la circulación en la autovía A-92, uno de los principales ejes viarios de Andalucía, y obligó a establecer un desvío alternativo hasta el mediodía, cuando el tráfico quedó restablecido.