EFEJerez de la Frontera (Cádiz)

La joven jerezana María Plata intercala sus estudios de Marketing en la Universidad de Cádiz con su afición por pintar y dar una "segunda vida" a las tablas de "skate" rotas que caen en sus manos.

Plata (Jerez, 1996) ha expuesto este año sus tablas artísticas en una pequeña sala de Bruselas bajo la premisa de hacer una crítica social del mundo actual.

"Tenía claro que quería dibujar sobre los niños soldados", relata en una entrevista a EFE.

Esa fue una de las temáticas que abordó en esta exposición, además del cambio climático, el problema de los plásticos, la guerra y esos "fantasmas del siglo XXI" representados como los del famoso videojuego "Pacman" y que no son más -explica- que "los estudios, la llegada de pateras y la sanidad, entre otros".

Su afición por el arte le viene de pequeña, ya entonces "pintaba en todas partes, sobre todo cuando estaba agobiada", como una "vía de escape" a los problemas.

Fue a raíz de un concurso para pintar tablas rotas en 2015 cuando se dedicó a esta actividad "más de lleno".

Desde entonces no ha parado de pintar, por eso -confiesa- ahora mismo no tiene en mente montar ninguna exposición. "Ha sido un año agotador", sentencia.

En las más de 100 tablas que ya ha pintado en este tiempo para otras personas trata de plasmar la vida de cada una de ellas, "para que cuando las vean, sonrían", asegura.

"Cada persona tiene un mundo donde todo encaja: las cosas que nos gustan, las que queremos, los momentos que nos hacen felices, por eso cada tabla es una historia diferente", explica.

En ellas ha pintado sobre el amor, la violencia de género, "la madre Tierra" o las drogas, pero las tablas no son su único lienzo. También se ha atrevido con instrumentos musicales como guitarras o ukeleles, batas de laboratorio, mesas y en poco tiempo se adentrará en el mundo de las tablas de surf con un encargo "especial" que "a ver cómo acaba", confiesa.

Aunque la mayor parte de sus tablas de "skate" están por Jerez y sus alrededores, algunas se encuentran en destinos más lejanos como Barcelona, Bruselas, Francia o incluso Dubai. "Se ha ido lejos esa última", señala.

En Bruselas, "la ciudad de las oportunidades", como la define, ha tenido lugar la última de sus exposiciones, aunque en 2015 llegó a encadenar hasta siete sólo en Jerez.

Desde entonces no ha dejado de pintar, pero reconoce que "ahora mismo" no puede vivir de esto.

En el futuro se ve "llena de pintura" y haciendo "algo creativo" relacionado con el marketing, aunque muestra su deseo de tener un estudio propio y una tienda en la que vender sus creaciones. Por el momento se conforma con pintar por encargo y finalizar sus estudios de Marketing