EFEMálaga

Los empresarios de playas viven una buena temporada alta en Andalucía, caracterizada por un aumento del turismo nacional, en la que confían que las cifras de negocio crezcan en los chiringuitos en torno a un 3 ó 4 por ciento respecto al pasado verano.

El presidente de la Federación Andaluza de Empresarios de Playas (Faeplayas), Norberto del Castillo, ha explicado a Efe que esta temporada estival se observa un mayor incremento de visitantes españoles que extranjeros, una tendencia "más acusada que otros años".

Ello beneficia a los establecimientos de restauración porque "el español gasta más fuera", ha referido Del Castillo, quien ha apuntado que este cliente también es "más exigente" porque está en su propio país, "pide más veces y necesita más atención".

En el caso de las hamacas, el aumento de negocio será algo menor, alrededor del 2 por ciento, porque se trata de un servicio en el que puede aumentar la ocupación pero tiene "poco margen" de crecimiento en precios, mientras que en los chiringuitos varía según los platos que demandan los clientes en función de su bolsillo.

Pese al incremento constante de turistas que llegan a Andalucía en los últimos años, Del Castillo considera que hay que apostar por un turismo sostenible más allá del aumento de las cifras de visitantes, pues recursos como el agua no son infinitos, por lo que ha incidido en la necesaria apuesta por un turismo de calidad.

En Andalucía existen cerca de 2.000 concesiones de playas -de las que unas 900 son chiringuitos-, que generan unos 40.000 empleos en la región.

La pasada semana, 34 chiringuitos de la Costa del Sol recibieron la licencia de la Junta tras desbloquearse sus expedientes de concesión de ocupación del dominio público.

El presidente de Faeplayas calcula que unos cuatrocientos chiringuitos están pendientes de estas regularizaciones para acometer reformas en la comunidad, cuyo coste pueden rondar una media de 300.000 euros, por lo que la inversión del sector en obras en sus instalaciones ascendería a un total 120 millones de euros.

El objetivo es poder comenzar las obras en torno a noviembre para llevarlas a cabo durante el invierno, "si es que da tiempo" a contar con los permisos necesarios, y podrían prolongarse en temporada baja varios años.